De acuerdo con el capitán Ricardo González, del Cuerpo de Bomberos, el hidrante más cercano se encontraba a mil pies del lugar del fuego.
"Esto motivó que algunos moradores afectados nos agredieran pensando que no queríamos atacar el incendio, pero los dos problemas antes mencionados limitaron el trabajo", dijo.
No obstante, reconoció que al momento de informarle al IDAAN del problema lograron recibir mayor presión de agua.
De acuerdo con el capitán González, el fuego pudo haber consumido los dos caserones que aún se mantienen en pie, sin embargo, la rápida acción y la brisa que cambió de dirección contribuyó a que el fuego no se extendiera y se facilitara su extinción.
González explicó que la llamada de alarma la recibieron a las 3:12 de la madrugada.