Solo 17 meses han transcurrido desde la inauguración de la Cinta Costera y ya las mallas que cubren las canchas de baloncesto muestran signos de un marcado deterioro. El MOP, como encargado de administrar este bien público, debería repararlas para evitar que esta obra de más de B/180 millones se devalúe. (Foto: Hermes González / EPASA)