La falta de parques recreativos no es impedimento para que los niños pongan en práctica su creatividad e imaginación a la hora de divertirse.
Según la psicóloga Amarilys Quiroz, el juego es un método de aprendizaje que puede ser utilizado para enseñarles una buena alimentación a los niños, necesidad que muchas veces relegan por estar jugando.
En los barrios, los menores se toman veredas y calles para jugar béisbol o fútbol ante la escasez de lugares abiertos para el juego y la sana diversión.