Homicidios, robos, secuestros, violaciones, tráfico de drogas y demás ilícitos, son algunos de los más de 45 delitos que deben enfrentar las autoridades encargadas de la seguridad nacional y que han convertido a las calles de la ciudad de Panamá y sus alrededores, en una jungla donde cualquiera corre el riesgo de ser victimado.
Y pese a que las autoridades policiales señalan que los índices de delincuencia han disminuido, la gran mayoría de panameños resienten que la situación de seguridad pública está cada vez peor, incluso que ha escapado del control de las autoridades.