La disminución de los vientos alisios ha provocado que la bruma que cubre la ciudad se mantenga por más tiempo y la sensación de calor se intensifique.
De acuerdo con Luz Graciela Calzadilla, de Hidrometeorología de ETESA, el fenómeno es normal en esta época por la incursión de las bolsas frías de aire que vienen de la bahía y entran en contacto con el calor de la ciudad.
Sin embargo, a medida que el calor es más fuerte, desaparecen.
La ingeniera explicó que generalmente los vientos alisios en marzo son más fuertes, pero han presentado menor intensidad este año.
Por otra parte, adelantó que el Fenómeno de El Niño se está debilitando, por lo que camina hacia un nivel neutral a mediados del año.
Adelantó que si se mantiene este pronóstico, la temporada lluviosa podría iniciarse en mayo.
Según la especialista, los frentes que han afectado al país, con fuertes lluvias y vientos, han tenido un efecto contrario en la generación eléctrica, específicamente, al mantener los niveles de los embalses de Fortuna y Bayano.
Un efecto negativo ha tenido en el sector agrícola, que sí resultó seriamente afectado en su producción por el Fenómeno de El Niño; primero, con sequías y luego, con lluvias intensas.