Unos 5, 000 enfermeros y enfermeras distribuidos en el país tienen la titánica labor de atender a los casi 3.2 millones de habitantes. Sólo en la ciudad capital vive cerca de millón y medio de personas.
Evidentemente no son suficientes, pero afortunadamente el interés en esta profesión parece no haberse perdido.
El pasado 11 de mayo la Facultad de Enfermería de la Universidad de Panamá graduó a 130 nuevos licenciados y licenciadas que se sumarán a los 4, 856 existentes.
Y es que las enfermeras panameñas son consideradas una de las mejores preparadas del mundo, por lo que la demanda es grande en países árabes, en Italia y Europa.
Esmeralda Buchannan, presidenta saliente de la Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (ANEP) dijo al Panamá América que el proceso de salud no involucra a la enfermera y a las autoridades de Salud.
Las enfermeras y enfermeros se enfrentan con las uñas a la escasez de insumos en las áreas hospitalarias.
Y eso no es todo. En los hospitales públicos tienen que atender de 50 a 60 pacientes en una sala, lo que les impide brindar una atención óptima.
Buchannan reiteró que corresponde tanto a los jefes de enfermería, como a las autoridades del Ministerio de Salud y la Caja de Seguro Social realizar sus diagnósticos de necesidades para cubrir las diferentes áreas hospitalarias.
En el tema de los puestos de trabajo, Buchanan precisó que aunque se nombraron enfermeras egresadas el año pasado, el número no es el deseado.
El ejemplo con el que lo ilustra es que de 130 graduados sólo fueron nombrados 50, cuando en el país se necesitan mucho más.