Ante la noticia del fallecimiento de Manuel Antonio Noriega, surge una mezcla de emociones entre la ciudadanía panameña; algunas preguntas sin resolver y algunos incluso consideran que con su desaparición física, faltó tiempo para esclarecer los oscuros acontecimientos en 20 años de dictadura.
Uno de ellas es la arquitecta Sandra Escorcia, fundadora del desaparecido partido Renovación Civilista y exdirectora de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT), quien afirmó que con la muerte del exgeneral Noriega, 'nunca sabremos si pagó todos sus delitos'.
A esta conclusión llega porque asegura que en los últimos años el exhombre fuerte vivió en cárceles, pero en las mejores condiciones de lo que estuvieron sus adversarios.
"Son tiempos muy oscuro, que no deben pasar más", dijo.
Por tanto, Aurelio Barria, exlider de la cruzada civilista, considera que faltó tiempo para que diera a conocer su verdad.
También explicó que se cerró un ciclo en el tiempo cuando se pudo reunir con él en el centro penitenciario El Renacer.
"Panameños desearíamos conocer la verdad", sostuvo.
Sobre el perdón que diera Noriega a los panameños, Barria concluyó que no se sintió el arrepentimiento.
Recomendó a los ciudadanos estar observando las situaciones que se presentan, para evitar que el poder de los que se están gobernando se imponga.
Pero otros sectores de la sociedad se han pronunicado de forma distinta. El Padre Conrado Sanjur manifestó: "amanece el país con muerte de Manuel Antonio Noriega, como cristiano le pedimos a Dios que lo perdone".
"Se lamenta como esta el país, que se dio el fallecimiento sin saber la verdad", así reaccionó sobre los secretos que nunca fueron revelados por el protagonista de la dictadura.
La reconocida Olga Cárdenas, hoy, dirigente de El Chorrillo, quien fue parte del Batallón Dignidad Liberación Latina de Barraza, Rufina Alfaro, cree que es momento de empezar a escribir sobre la historia.
"Nunca niego que pertenecí al batallón de la dignidad, pero lo hicimos por defender la patria, nunca robé", explicó.
Por otro lado, el abogado y exembajador de Panamá en la Organización de los Estados Americanos (OEA), Guillermo Cochez, aseguró que el exgeneral Manuel Antonio Noriega murió tranquilo entregado al señor (Dios).
Expresó que las últimas veces que lo visitó lo encontró rezando con señoras en la cárcel.
"Pude conocerlo en los dos últimos años de su vida, cuando logramos convencerlo que debía pedir perdón", dijo.