"Tres, cinco, tres, McDonald", fue lo último que Kristel Mata Ureña, de 6 años, le dijo a su padre antes de su fatal desenlace el pasado sábado en una parada de El Brillante de Tocumen.
Ella falleció cuando Alfredo Anel Acosta, a bordo del busito con matrícula 410750, de la empresa de carga multimodal Girag S.A., se salió del carril y la impactó mientras caminaba con su abuela en la acera.
Mata, con sus ojos risueños y su inquietud típica de la edad, llenaba de alegría a su familia, residente en el sector 4 de la 24 de Diciembre, dijo su tío Catalino Mata.
Él no deja de recordar la última vez que estuvo con Kristel; fue el pasado viernes, cuando juntos podaban el césped.
Cerró los ojos, bajó la mirada y rememoró a la menor que cursaba el kinder, sin disimular la impotencia, dolor y desesperanza que lo invaden tras la tragedia.
Mata dejó notar su poca fe en que se haga justicia y se indignó más cuando afirmó que el día del accidente, Alfredo Acosta iba en regata con otro automóvil.