No tengo en dónde dormir. Nunca pensé que el río Perequeté se iba a salir de su cauce e inundaría mi humilde vivienda", así lo indicó la señora María Morales, quien al igual que 135 familias resultó afectada por las fuertes lluvias que se registraron en la comunidad de Lídice, en el distrito de Capira.
Con triste pesar, Morales limpiaba la casa de zinc y horcones, que con mucho esfuerzo construyó su esposo y que aunque no quedó destruida estaba repleta de lodo, basura y ramas de árboles.
Aún consternada recordaba cómo el afluente arrastró con todos sus enseres, alimentos y ropa.
"Estaba lloviendo muy fuerte y cuando el afluente se desbordó inundó mi casa hasta el techo, prácticamente no se veía. Nerviosa agarré a mis hijos y me fui para la casa de mi prima", manifestó.
Alegó que tuvo miedo de morir ahogada, ya que todo estaba inundado y no se podía ni caminar.
Necesidad.
Morales mencionó que lo que más le preocupa ahora es que no tiene a dónde vivir, pues no se puede quedar tanto tiempo en el hogar de su pariente.
"Necesito ayuda, perdí la ropa y la comida de la bebé, el río se llevó una de las cama donde dormíamos y aunque el SINAPROC nos regaló un colchón es imposible quedarse por el momento dentro de la casa", dijo.
En tanto Hipólito Gómez, esposo de Morales, indicó que su mayor preocupación es que tendrán que abandonar el área y buscar otro sitio menos peligroso en donde vivir.
Acotó que solicitarán ayuda a las autoridades para que los reubiquen.
"No se puede hacer más nada que mudarse", dijo el señor Hipólito mientras sacaba la basura que había quedado dentro de la casa con ayuda de una escobilla y un tanque.
Sabías que.
Hace 21 años la familia Gómez resultó afectada por las inundaciones del río Perequeté.
No se mudaron de la comunidad, porque estaba cerca del pueblo.