El Comité de Familiares de Desaparecidos de Panamá (COFADEPA) exigió al Ministerio Público que continúe con las excavaciones en el antiguo cuartel de Los Pumas de Tocumen, en donde fueron encontrados los presuntos restos del sacerdote Héctor Gallego, y extender los trabajos de búsqueda en el área de la antigua Fuerza Aérea Panameña, el Cuartel de Caballería de Panamá Viejo y el Aeropuerto Enrique Malek de Chiriquí.
Los miembros de COFADEPA remitieron al Procurador General de la Nación una nota en la que le solicitaron que continúe con las investigaciones y extienda la búsqueda de nuevas fosas comunes en los antiguos cuarteles de la Guardia Nacional.
También denunciaron la intención de sectores ligados a los militares y civiles, implicados en los crímenes cometidos durante la dictadura militar, en evitar que se conozca la verdad, que no se haga justicia y quede impune el genocidio de más de 130 panameños.
Dijeron que utilizarán todos los mecanismos tanto nacionales como internacionales para que estos criminales no continúen evadiendo la acción de la justicia y solicitan a las autoridades la derogatoria retroactiva de la prescripción penal por tratarse de una ley de carácter público social para combatir a delincuentes profesionales que se burlaron de la justicia panameña y que por más de 20 años fueron intocables y permanecieron impunes y prófugos.
También invitaron a todos los sectores comprometidos en salvaguardar los derechos humanos, la verdad, la justicia y la paz a conformar un gran movimiento que dé al traste con los intentos de una corruptela que quiere mantener las actuales y decadentes normas penales que favorecen a las organizaciones criminales de las que forman parte los sicarios de la fenecida dictadura militar para continuar haciendo de las suyas.
Los miembros de COFADEPA indicaron que el Ministerio Público debe cotejar muestras de ADN de los familiares de desaparecidos con las obtenidas de los restos encontrados en el antiguo Cuartel de Tocumen.