El padre y el hermano de la procuradora general de la nación, Kenia Porcell, se mantienen emplanillados en el Tribunal Electoral (TE).
Se trata de Joaquín Porcell padre, y Joaquín Porcell hijo, quienes laboran en la máxima instancia electoral en el cargo de asesor I y asesor legal, devengando 1,300 y 2,000 dólares, respectivamente.
Ambos familiares de la jefa del Ministerio Público aparecen en la planilla del TE que fue actualizada el pasado 2 de junio de 2015.
A pesar de que Porcell, cuando fue ratificada en la Asamblea Nacional, negó sus vínculos con el magistrado presidente del TE, Erasmo Pinilla, luego se conoció que mantienen una amistad de muchos años.
Durante el acto de ratificación, el diputado de Cambio Democrático (CD) Mario Miller le preguntó a Porcell si tenía vínculos con Pinilla, pero respondió que no.
Incluso fuentes confiables alegan que el magistrado fue quien le recomendó al mandatario Juan Carlos Varela a Porcell como subdirectora del Consejo de Seguridad.
Desde el Consejo de Seguridad, Kenia Porcell armó la mayoría de los expedientes que luego se presentaron contra los exfuncionarios del gobierno de Ricardo Martinelli.
Un documento logrado por Panamá América revela que Porcell trabajaba para Pinilla al menos desde el año 2012. Ella fue la defensora de Pinilla tras una demanda de nepotismo que le interpuso Javier Bosso Campbell ante el Tribunal de Cuentas. El denunciante era el chofer del magistrado y alegaba que este tenía a 19 parientes nombrados en el Tribunal Electoral.
Pinilla benefició a Porcell con varios nombramientos de sus familiares en el Tribunal Electoral, entre ellos su padre Joaquín Porcell, su hermano del mismo nombre Joaquín Porcell, y su esposo Igor Alvarado, quien dejó la posición en el Tribunal Electoral meses atrás.
Ahora, bajo el cargo de procuradora, Porcell mantiene engavetada una solicitud hecha por el Ministerio Público para que a Pinilla se le levante el fuero electoral y pueda ser investigado por las diferentes denuncias que enfrenta, entre ellas el caso de nepotismo.
Pinilla se negó a levantarse voluntariamente el fuero electoral: la primera vez dijo que no confiaba en los encargados del Ministerio Público durante la administración Martinelli, luego con el cambio de Gobierno, dijo que no había concluido el periodo electoral, luego dijo que se la levantaría.