Las siete familias del sector de El Tropezón, en el distrito de Boquete, que serían afectadas con la canalización del río Caldera ya no tendrán que desalojar sus casas.
Las autoridades del Municipio de Boquete, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y la empresa Norberto Odebrecht anunciaron que se harán los correctivos en la construcción del muro para que las viviendas no sean dañadas.
La decisión fue anunciada por el alcalde de Boquete, Manolo Ruiz, en un cabildo abierto que se efectuó en la plaza de la comunidad.
El Alcalde conversó con funcionarios del MOP y la concesionaria de la canalización del río Caldera, y se decidió construir el muro detrás de las casas, para evitar la destrucción de las viviendas.
El acuerdo surgió tras la protesta de las siete familias afectadas y la comunidad en general, quienes se oponían al desalojo.
Para el director de inspecciones del MOP, Abelardo Guillén, los trabajos de canalización se estaban efectuando tal y cual se había licitado la obra que inicia desde Los Naranjos, 4 kilómetros abajo, terminando en la comunidad de El Tropezón, después del puente que da acceso a la feria de Boquete.