El fantasma de (Manuel Antonio) Noriega impide a la policía panameña ser más exitosa, porque todavía hay desconfianza pública hacia la institución y falta de respeto de la gente hacia estos servidores públicos.
Así opina Donald S. Gosselin, jefe del Departamento de Policía de Boston (distrito 7), quien ayuda a Panamá a modernizar la Policía Nacional, con algunos consejos que resultaron útiles al departamento, que a principio de la década de los "90 tenía un manejo arcaico y hoy por hoy sirve de modelo a la nación, allende los Estados Unidos e inclusive su experiencia es bienvenida en otros continentes.
Gosselin destacó el hecho de que durante tantos años los "uniformados de verde" constituyeron una fuerza represiva en Panamá, crearon un mal sentimiento (igual que sucedía con la Policía de Boston otrora), porque violaban los derechos de las personas y se ganaron su mala voluntad, mala fama y enemigos.
Por otra parte, dijo que a esto se suma que los miembros de la policía panameña se sienten impotentes para actuar porque no tienen la fuerza, confianza ni herramientas (les hace falta recursos de toda índole) para ello. He allí la importancia de unir a la comunidad y la policía, de recuperar la credibilidad y trabajar juntos como el programa "Vecinos Vigilantes", que ha mostrado ser exitoso, manifestó Gosselin.
Opina que con una membresía de 15,000 oficiales para servir a una población de cerca de tres millones, la Policía Nacional puede multiplicar su eficiencia si se moderniza y sacude el lastre norieguista que todavía pesa sobre ella.
Por ejemplo, aspectos en los que hay que trabajar son en la reducción de la burocracia, tener más poder de decisión en mandos medios, ser más proactivos que reactivos, concretizó el jefe policial.