La Secretaría para América de la Federación Sindical Mundial (FSM), radicada en Cuba, instó a la presidenta Mireya Moscoso y a las demás autoridades de gobierno, a escuchar a los trabajadores y buscar una solución al conflicto, para evitar mayores confrontaciones.
El documento, firmado por el secretario de la organización internacional, José Ortiz, considera como factible las protestas para exigir el respeto a la Ley Orgánica, la autonomía plena de la Caja de Seguro Social y la restitución de Juan Jované como director general de la CSS. "Señora Presidenta de la República de Panamá, le recuerdo unas palabras que dijo José Martí. Cuando un pueblo se despierta, nunca más se duerme; es lo que está pasando en estos momentos en su país", destaca el documento.
Agrega que las exigencias permanentes de los trabajadores panameños y la valiosa solidaridad internacional fue lo que hizo posible la liberación de los 49 luchadores del movimiento sindical, incluyendo al dirigente del SUNTRACS, Saúl Méndez .
Según la misiva, durante la detención de Méndez se pretendió levantar un expediente por "atentar contra la personalidad interna del Estado", acusación que conlleva pena de cárcel de 15 a 20 años. "Queremos expresarles nuestros sentimientos de dolor y consternación frente a la grave situación que están afrontando los trabajadores sindicalizados en Panamá, ante la persecución permanente por parte de los patronos, las autoridades estatales", añade.
"Los trabajadores en Panamá llevan más de dos semanas de movilizaciones en las calles y el Gobierno que usted dirige no escucha las voces que se levantan clamando justicia", sostiene. Esta organización sindical agrupa a más de 100 millones de trabajadores afiliados en los 5 continentes.
Los manifestantes realizaron una marcha por las principales calles de Penonomé y luego tomaron un paño de la vía Interamericana, para efectuar un cierre por espacio de 20 minutos.
Un grupo de infiltrados, estudiantes universitarios y miembros del SUNTRACS se enfrentaron con piedras a las unidades del Control de Multitudes que lanzaban gases lacrimógenos para dispersarlos de la entrada a la ciudad en la calle 16, aproximadamente a las 11:30 de la mañana.
Se informó del arresto de siete personas acusadas de entorpecer el orden público y de lanzar objetos a las unidades de la policía. Entre los detenidos se encuentran: Víctor Holmes, Martín Gavalo, Edgar Tennwat, Xavier Córdoba, Luis Vega, José Avilá y Juan Alberto Jiménez.
El paro se mantuvo en el Hospital Manuel Amador Guerrero, la Policlínica Hugo Spadafora, Sabanitas y Nuevo San Juan, mientras el personal médico sólo atendía casos de emergencia. En la calle 10 Central también se quemaron llantas pero no se registraron enfrentamientos.
El secretario general de la Asociación de Profesores Colonenses, Carlos Baltasar, dijo que el paro llenó las expectativas y que fue un éxito, mientras que Marcos Allen de la Federación Sindical consideró positivo las manifestaciones.
También las unidades el Control de Multitudes lanzaron gases lacrimógenos en los predios del Centro Regional Universitario de Colón donde se reportaron protestas. Los colegios y escuelas públicas no laboraron, no obstante en la particulares fue irregular.
Calificada como la marcha más concurrida desde el inicio de la remoción de Juan Jované, distintos gremios veragüenses salieron a las calles a elevar su voz de protesta.
Algunas organizaciones, gremios de educadores, empleados de la CSS y estudiantes universitarios, recorrieron las principales calles de la ciudad hasta la Gobernación.
Se conoció que todos los proyectos continuaron laborando de manera normal y el comercio en general. Según algunos sindicalistas de la región, la huelga no fue efectiva en el sector de la construcción.
A partir de la 1:00 a.m., un grupo de jóvenes residentes en finca 13 y los alrededores procedieron a quemar llantas y pedazos de madera, para iniciar la jornada de huelga hasta la 10:30 a.m.
Se conoció además, que en la carretera que conduce de Changuinola hacia Almirante, cerca al puente sobre el río Changuinola, también se incendiaron algunos neumáticos, pero sin mayores consecuencias. Las autoridades reportaron daños en algunas ventanas en las oficinas de transportación de la Bocas Fruit Co.; también se incendió una carreta de transporte. En horas del medio día, cientos de integrantes de unas 29 organizaciones realizaron una marcha pacífica desde finca 8 hasta la avenida 17 de abril.
Cabe destacar, que por decisión de la asamblea de representantes de fincas, los más de 3 mil 500 obreros de la Bocas Fruit Co., no laboraron, dejándose de empacar más de 30 mil cajas de bananos para la exportación.
Docentes de escuelas secundarias y primarias de La Chorrera apoyaron la huelga general al igual que los funcionarios administrativos y de enfermería de la Policlínica Santiago Barraza, en tanto que el sector transporte se mantuvo laborando de forma normal.
Los educadores se concentraron en la escuela República de Costa Rica de donde partieron para realizar una marcha por la avenida de Las Américas y luego trasladarse a la capital.
Mientras que en el Hospital Nicolás Solano, el director regional de Salud, Aurelio Núñez, indicó que se laboró en un 80%. En tanto, la Policía Nacional se mantenía apostada en la Policlínica Santiago Barraza y las antiguas instalaciones del centro para evitar que funcionarios administrativos impidieran el acceso de los pacientes.
Mientras en la provincia de Los Santos, el día se desarrolló de manera normal, exceptuando algunos colegios que estuvieron paralizados y los profesores se mantuvieron en sus puestos.
La sub directora de Educación de Los Santos, Rosalía Cortez, mencionó que tres escuelas laboraron de manera normal, entre ellas Valle Riquito; mientras el tránsito vehicular de efectuó de manera normal.
Empleados de la CSS programaron una marcha a las 4:00 p.m. por las principales calles y luego retornan de la agencia en Las Tablas, ubicada en la vía Guararé.