Panamá, como país, ha brindado mejores oportunidades a extranjeros que huyen de las situaciones violentas en sus países, con el objetivo de vivir pacíficamente.
Es por ello que la Cruz Roja Panameña ofreció una jornada de esparcimiento y recreación a los hijos y padres de refugiados en Panamá, en commemoración de su día, que se celebra a nivel mundial el 20 de junio.
En el evento, realizado en el Parque Omar, la niñez disfrutó de juegos bufos, así como participaron en una merienda que se hizo posible gracias a la colaboración de varias empresas locales.
Nairobi Estrada, del Programa de Asistencia Humanitaria a Refugiados, destacó que esta organización atiende a 250 familias provenientes de varias naciones.
Estas representan a 550 personas, que en su mayoría provienen de Colombia, así como también de Haití, El Salvador, Nicaragua y Perú.
Un refugiado, según ACNUR, tiene esta condición cuando "tiene temor fundado de persecución" o que "huye de su país por que su vida ha sido amenazada".