En un texto atribuido al presidente cubano Fidel Castro, un periodista anunció ayer en la televisión cubana que el mandatario se encuentra "estable"" y de buen ánimo, luego de una operación que lo obligó en la víspera a delegar de forma temporal el poder en su hermano Raúl.
Castro indicó que lamenta no poder dar más detalles, pero en las actuales circunstancias, en las cuales Estados Unidos está siempre acechando al gobierno de la isla, la situación de la salud se convierte en "un secreto de Estado"".
Por primera vez en 47 años Cuba amaneció sin Castro en el poder, pero la jornada transcurrió en calma en la isla, aunque casi pasó un día entero sin noticias sobre la salud del mandatario.
Varios médicos señalan que la dolencia intestinal de Fidel Castro puede tratarse de úlceras agudas, un mal del colon denominado diverticulosis e inclusive un cáncer, según los síntomas que el propio mandatario cubano reportó.
Cualquiera que sea la causa de su sangrado intestinal, la operación a la que fue sometido es de alto riesgo, más si se trata de una persona a punto de cumplir los 80, advirtieron expertos.
La Casa Blanca aseguró que no tiene planes de acercarse al régimen cubano y señaló que no cree que Raúl Castro cambie la situación en la isla.