Después de seis décadas de haber sido diezmada del continente, la fiebre amarilla podría volver a aparecer en la región, debido a la abrumadora propagación del mosquito Aedes aegypti, señaló la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en una advertencia hecha a todos los países del hemisferio.
La OPS dijo que resurge el peligro de que se reanude la transmisión de la fiebre amarilla urbana, por lo que hace un nuevo llamado a los países del hemisferio para mantener esta epidemia alejada de las ciudades.
Para evitar la epidemia, la organización recomienda a los países del hemisferio erradicar el vector, Aedes aegypti, aplicar medidas de prevención, vacunación, y el establecimiento de un sistema sensible de vigilancia.
"Definitivamente, la mejor forma de garantizar que la fiebre amarilla urbana no regrese a las ciudades es reduciendo la densidad del Aedes aegypti e incrementando los índices de población vacunada en las áreas de alto riesgo", expresó el médico Jorge R. Arias, asesor regional de la OPS.
"A su vez, hay que poner en función un buen programa o proyecto de vacunación para los turistas y viajeros, que se trasladan de un país a otro o de una zona de riesgo a una que no lo es y viceversa", dijo Arias. "Creo que la enfermedad puede regresar a las ciudades. Aunque tengo la esperanza de estar equivocado", señaló el galeno.
El 42º Consejo Directivo de la OPS exhortó a sus estados miembros a que incluyeran una vacuna contra la fiebre amarilla en sus programas de inmunización nacionales en todas las áreas en riesgo de transmisión de la enfermedad.
No obstante, países como México no tienen disponible la vacuna contra la fiebre amarilla.
Según el último reporte de la OPS para el 2002, Panamá tiene 321 casos reportados de dengue, enfermedad transmitida por el Aedes aegypti. Los países con mayor número de casos en la región son: Brasil (555,691), Colombia (34,559), Venezuela (20,080), Perú (6,250), El Salvador (3,462), Honduras (3,116) y Costa Rica (2,199).
En Panamá no aparece una epidemia de fiebre amarilla desde la época de la construcción del Canal de Panamá, cuando la enfermedad cobró miles de víctimas, lo que motivó a que los Estados Unidos llevara a cabo un intensivo saneamiento en la región.
La última medida que ha tomado el Ministerio de Salud en Panamá es vacunar a los extranjeros que ingresan al país procedente de países con fiebre amarilla.
La fiebre amarilla es una enfermedad vírica transmitida por mosquitos infectados. Se llama "amarilla" porque en algunos pacientes va acompañada de ictericia, que es inadecuada distribución de la bilis. La primera fase, "aguda", se caracteriza normalmente por fiebre, dolor muscular (con intenso dolor de espalda), cefalea, escalofríos, ausencia de apetito, náuseas y/o vómitos.
Fiebre amarilla amenaza con volver
La propagación del mosquito es preocupante y en el país no aparece una epidemia desde la construcción del Canal.