Alexis Díaz, jefe de protección de alimentos y zoonosis de la Región Metropolitana de Salud, señaló que aproximadamente son 15 los inspectores que permanecerán en las calles vigilando que los puestos de venta de comida cumplan con lo requisitos de aseo.
Según los requerimientos del Ministerio de Salud (MINSA), los manipuladores deben portar de forma visible los carné de salud vigente, la vestimenta sanitaria adecuada y no colocar los puestos de ventas de alimentos en lugares inapropiados.
Díaz manifestó que como cada año los puestos ambulantes de comida aumentan en la avenida Central, corregimiento de Santa Ana, se exigirá que cumplan con el aseo y que los vendedores utilicen gorras, delantales y zapatos cerrados, además no deben usar prendas durante las labores de preparación y venta de alimentos.
Según el manual de prácticas de manufacturas para los puestos de ventas móviles, los hombres deberán tener la barba, el cabello y bigotes recortados, mientras que las mujeres las redecillas sobre el cabello.
El comprador debe observar con detenimiento las actitudes del vendedor antes de tomar una decisión, pues si se compra un objeto con fallas, se puede devolver, pero un alimento insalubre que se ingiera afecta la salud y causa perjuicios económicos, por el tiempo y dinero que se debe invertir en el proceso de restauración. Los manipuladores deben usar guantes y evitar estar en contacto con el dinero. Los alimentos deben estar protegidos para evitar las moscas y el polvo.
El permiso sanitario se obtendrá en el Centro de Capacitación de Manipuladores de Alimentos, el cual está ubicado en el edificio Poli (antiguo IRHE), entrando por la avenida Cuba, en horario de 8:00 a.m. a 3:00 p.m.
Aquellos establecimientos que no cumplan con las disposiciones del MINSA, serán sancionados con el cierre del local y con multas que oscilan desde los B/. 10.00 hasta los B/. 25.00.
En el área de San Miguelito también se intensificarán las medidas para proteger la salud de la población mediante el control higiénico sanitario en los puestos de expendio de alimentos.
De acuerdo con el alcalde Héctor Valdés Carrasquilla, el objetivo es orientar a los propietarios y encargados de los establecimientos para que apliquen hábitos higiénicos en el aseo personal, ambiental y en la manipulación de alimentos que se ofrecen a los consumidores.
Enfatizó que se debe mantener la vigilancia en el cumplimiento de la normas de salud, para garantizar que la ciudadanía ingiera productos en buen estado.
Los vendedores de carne en palito deben seguir al pie de la letra las normas de salud. En la venta de los alimentos, los manipuladores no deben fumar, comer, ni ingerir bebidas alcohólicas durante el proceso de preparación y venta del producto.
Los puestos de comidas deben permanecer en lugares limpios, lejos de basureros, desagües o sobre parrillas de alcantarillas.