Las escuelas deben lograr que los miembros más cercanos de una comunidad, la sociedad civil, instituciones particulares y oficiales se involucren en los procesos educativos y colaboren con los docentes, estudiantes y directivos.
Los docentes deben estar innovando constantemente en el proceso educativo, tener herramientas para poder leer el contexto de los estudiantes y planificar las clases de acuerdo con esta realidad.
Los padres y madres de familia deben involucrarse en todo lo que pase en el centro educativo.
El centro educativo de calidad debe ser un lugar de aprendizaje, no solo de conocimientos teóricos y prácticos, sino también de formación de la niñez y juventud, en cultura de paz y ayudarlos a construir una ciudadanía responsable y consciente.
Sobre los resultados, se ha logrado una gestión directiva donde los docentes, estudiantes y padres de familia se integran para determinar sus problemas y buscar soluciones. Otros resultados apuntan a la capacidad del centro educativo de responder a la problemática que se diagnostica.