La contratación de la firma King & Spaulding de los Estados Unidos para promover la presencia norteamericana en suelo panameño fue realizada por la Fundación Pro Futuro de Panamá.
La Fundación la conforman Octavio Vallarino Arias, como presidente; Ernesto Calvo Latorraca, secretario y David S. Behar, tesorero, y tiene como objetivo contar con la iniciativa de la empresa privada para buscar soluciones al mejoramiento de la economía y la seguridad de Panamá.
Según la carta divulgada en el Programa La Palabra, que dirige la periodista Mayín Correa, en KW Continente, como primer tema figura la exploración junto al gobierno norteamericano de la posibilidad de retorno de algún tipo de presencia estadounidense.
Para tal fin se realizó un viaje de reconocimiento el pasado 20 de mayo del presente año a Washington, donde se entrevistaron con King & Spaulding, firma de abogados con excelentes conexiones con el gobierno norteamericano. Calificaron la primera reunión como positiva, donde se preparó una agenda que servirá de guía para ejecutar por etapas el proceso.
La carta con fecha del 12 de agosto señala que la campaña tendrá un costo de B/.360 mil, por lo que están solicitando la contribución de B/.1 mil a B/.5 mil a diferentes empresarios del país, con la advertencia de que no lograrse la meta se regresaría el dinero donado.
El plan consiste en que la firma King & Spaulding realizará por un período de cuatro meses las diligencias necesarias para esta gestión, mientras que simultáneamente se hará una encuesta en Panamá para medir el nivel de aceptación de la población ante el posible retorno de una presencia norteamericana.
La encuesta se aplicará las firmas King & Spaulding, Greenberg-Quinlan-Rosner Research, Inc y Market Strategies, Inc, de Washington, las cuales gozan de alta de credibilidad con ambos partidos políticos norteamericanos.
Se estima que la encuesta mostrará un alto nivel de aceptación por parte del pueblo panameño e indicará el tipo de presencia que sería conveniente proponer a ambos países.
Los acuerdos alcanzados en esta negociación irían a un plebiscito para su ratificación o rechazo, y garantizar así que estén alejados del entorno político.