Con el propósito de hacerle frente al tráfico de piezas arqueológicas y de patrimonio histórico, los gobiernos de Panamá y Estados Unidos adelantan conversaciones para la firma de un Acuerdo de Seguridad y Protección en esta materia, manifestó el director del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Rafael Ruiloba.
El agregado cultural de la Embajada de Estados Unidos, Morgan Liddick y su asistente Zorina Carby se reunieron en días pasados con el director del INAC para sentar las bases de un instrumento jurídico que permita a las autoridades norteamericanas detener en sus fronteras el tráfico de piezas arqueológicas precolombinas de Panamá y del resto de nuestra América India. Estas piezas son algunas veces trasladadas a otros países como punta de lanza a través del Istmo de Panamá.
Recalcó el titular del INAC, que la política de la institución será una férrea protección al patrimonio histórico y cultural panameño y su oposición a que el mismo sea comercializado.
Destacó Ruiloba que este acuerdo permitirá a las autoridades de aduanas y de la policía, incautar cualquier objeto de interés histórico que entre a ese país procedente de Panamá y reveló que "el tráfico de piezas arqueológicas es una ilegal y lucrativa industria que además de constituir un delito a la luz de convenios internacionales sobre la materia constituye una seria amenaza a la memoria histórica de la Nación y que sus objetos patrimoniales constituyen el registro concreto de la actividad cultural de nuestros pueblos".