Tras la divulgación del informe anual “Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos”, elaborado por Estados Unidos, en el que se asegura que la justicia panameña es débil ya la corrupción del narcotráfico, el fiscal primero de Drogas, Javier Caraballo, reconoció este problema, pues este país es usado como tránsito de sustancias ilícitas.
Advirtió que todos los países son susceptibles a actos de corrupción provenientes del narcotráfico y añadió que los estamentos de seguridad de Panamá están propensos a ser penetrados por esta actividad, debido a la cercanía con naciones productoras de droga.
“Esta situación hace que de alguna manera los grupos dedicados al narcotráfico intenten penetrar los entes de seguridad u otros organismos del Estado”, sostuvo.
No obstante, detalló que Panamá está a la vanguarda para incautaciones, ya que es el que más cantidad de droga decomisó en el 2010 en Centroamérica.
“Esto denota los esfuerzos que hacen las autoridades a fin de enfrentar el narcotráfico y la posible corrupción”, puntualizó.