El fiscal cuarto superior, Dimas Guevara, allanó ayer la Comisión de la Verdad y confiscó evidencias sobre los trabajos hechos por el perro Eagle y su entrenadora Sandy Anderson, al tiempo que ordenó una auditoría sobre el manejo de fondos efectuado por sus directivos.
Durante la diligencia, que se extendió por más de tres horas, la fiscalía accesó los documentos y registros de las actividades de Eagle y Anderson en las excavaciones realizadas en los antiguos cuarteles de Los Pumas, de David y de tierras altas de Chiriquí.
A su salida de la diligencia, el fiscal Guevara explicó que la inspección obedecía a una denuncia presentada por Edwin Wald sobre presuntos malos manejos de los fondos de la Comisión de la Verdad y plantación de huesos en los sitios en donde Eagle y Anderson hicieron excavaciones.
Guevara precisó que solicitará a Estados Unidos copia de las investigaciones seguidas a Anderson en ese país por haber supuestamente plantado huesos en la investigación por la desaparición de una niña.
Aseguró que se tratará de establecer científicamente si hubo plantación de huesos por parte de Anderson en las excavaciones realizadas, como se asegura en la denuncia presentada por Edwin Wald.
Por su parte, el presidente de la Comisión de la Verdad, Alberto Almanza, consideró como buena la investigación que desarrolla el Ministerio Público y que una vez se establezca la veracidad de la legitimidad de la labor realizada, quienes presentaron la denuncia deberán responder ante la ley por las afirmaciones hechas.
Almanza sostuvo que la denuncia presentada por Wald es totalmente falsa, pero que esperará hasta la conclusión de las investigaciones para actuar de forma contundente contra quienes han atacado la labor de la Comisión de la Verdad.
Los derechos a primera opción de compra de acuerdo a las facultades conferidas por el Tratado del Canal de Panamá a las personas naturales o jurídicas con derechos de propiedad en el territorio que constituyó la antigua Zona del Canal son claros al destacar que se requiere ser propietario y estar constituidos como iglesias o fraternidades, dedicarse a actividades no lucrativas en beneficio de terceros; en nuestros días, el Club de Yates sí realiza actividades lucrativas.
Ante las actividades lucrativas que realiza el Club de Yates, la Procuradora recomendó que la ARI podría venderle los Globos de terreno que ocupa al precio normal que se han vendido el resto de los lotes de esa área en Amador, sin distingo ni excepciones.
No obstante, resolvió que de seguir el Club ocupando las actuales áreas pertenecientes a la ARI de manera ilegal, se deberá entablar un proceso de desalojo para hacer cumplir la ley.