El fiscal superior especial, Cristóbal Arboleda, estimó que aún no existen méritos para levantar la orden de detención preventiva que pesa contra el guía Víctor Alcázar, por su presunta relación con miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) que el pasado 18 de enero asesinaron a tres indígenas en la población de Paya.
Aseguró que no se puede utilizar la declaración de los reporteros norteamericanos Max Wedever, Robert Young Pelton y la canadiense Megan Smaker, para liberar de responsabilidad a Alcázar, debido a que éstos no se encontraban presentes en el momento del asesinato de los indígenas.
No obstante, afirmó que hay gran cantidad de diligencias por practicar dentro de este expediente. Además dijo que se encuentra a la espera del informe de necropsia practicado a los cadáveres.
Indicó que se requiere tomar declaración de todas las personas vinculadas con el hecho bajo investigación, para determinar con exactitud cómo se registró la llegada de los insurgentes a Paya y cómo se produjo la muerte de los caciques.
Se conoció que en declaraciones preliminares algunos indígenas han señalado que los norteamericanos fueron alertados sobre la presencia de los paramilitares, pero decidieron continuar su camino.
Además se investiga si alguno de los norteamericanos había mantenido algún tipo de contacto anterior con algún miembro de los paramilitares. Por otro lado, las pesquisas revelan que los responsables de la incursión en Paya serían los mismos que asesinaron a Daniel Gutiérrez en los alrededores de Cerro Tugun.
Sin embargo, la fiscalía ha señalado que será difícil traer al expediente a los responsables materiales de la muerte de los indígenas, debido a que pertenecen a grupos irregulares que se encuentran en la clandestinidad.