El Fiscal Primero Superior, Juan Antonio Tejada, calificó como escandaloso el hecho de que el 45% de las audiencias programadas por el Organo Judicial, sean suspendidas por diversas causas, y aseguró que ello ocasiona una grave erogación de recursos para el Estado.
Según cifras estadísticas del Ministerio Público de un total de 25,752 audiencias programadas en el año de 1999, un total de 11,694 fueron pospuestas por diversas causas, y algunas fueron suspendidas en más de una ocasión.
En ese sentido Tejada aseguró que en muchos casos las suspensiones de las audiencias es una técnica utilizada por los abogados, para dilatar los procesos, evitando llegar a la etapa plenaria de un proceso y a su vez a una posible condena.
El funcionario de instrucción reveló que las pérdidas económicas por la suspensión de las audiencias son importantes, si se toma en cuenta que un juicio con un jurado de conciencia: se debe ubicar al jurado, pagar su alimentación y ofrecerle facilidades para la deliberación.
También sostuvo que la posposición de las audiencias provoca apatía en los testigos que deben comparecer a un estrado, para identificar a un posible responsable de haber cometido un crimen, y muchos de ellos se arrepienten.
Estimó que esta situación es inaudita, ya que genera un desgaste en la administración de justicia y al trabajo que desempeñan los jueces, fiscales y otros funcionarios de instrucción. Agregó que el Ministerio Público presentó un proyecto de ley por el cual se pretendía aplicar sanciones disciplinarias a los abogados que incurrieran reiteradamente en este tipo de prácticas.
A la vez detalló que la falta de defensores de oficio, también constituye un factor en el creciente aumento de las suspensiones de audiencias, porque éstos no tienen el suficiente tiempo para prepararse para las audiencias.
Detalló que desde 1990 sólo existen 36 defensores de oficios, quienes deben atender una gran cantidad de expedientes, algunos de los cuales son muy complejos y que requieren de una gran preparación para ejecutar una defensa exitosa.
Por otro lado indicó que en algunos casos, como los de secuestros y muertes por accidentes de tránsito o por imprudencia, se deben endurecer las penas, dado que en la actualidad las sanciones son muy blandas.
Dijo que el aumento en las penas, es un elemento disuasivo para los delincuentes para no incurrir en delitos graves y poder disminuir la ola delictiva, que registra un aumento en los últimos años y que puede poner en peligro las instituciones democráticas.