El fiscal electoral, Gerardo Solís, negó poseer un patrimonio personal de alrededor de B/.30 millones, pero reconoció que durante 1994 contribuyó con una cantidad importante a la campaña del entonces candidato presidencial del PRD, Ernesto Pérez Balladares.
Solís indicó que la "cuantía" de sus bienes personales es objeto de múltiples especulaciones y que ha sido calculada erróneamente en B/.5, B/.8, y B/.13 millones y más recientemente en B/.30 millones.
Consideró que de tener B/.30 millones a plazo fijo en una entidad bancaria, sólo en concepto de intereses recibiría aproximadamente B/.3 mil diarios.
Por otra parte, admitió Solís pertenecer a la lista de donantes de la campaña electoral de Pérez Balladares en 1994, no obstante, evitó divulgar la cantidad de dinero que le entregó.
Asimismo, recordó que en ese entonces Pérez Balladares lo designó como su vocero oficial, pese a que éste es un excelente interlocutor que no necesitaba un portavoz.
En otro orden, el fiscal anunció que solicitará al Tribunal Electoral que autorice la remoción de la propaganda política a nivel nacional que haya sido colocada en abierta violación a la legislación electoral.
Explicó que esto busca que los candidatos sepan y tengan la tranquilidad de que la propaganda que fijan legalmente en los postes, muros y calles no será tapada ilegalmente con el afiche de un adversario político.