El fiscal electoral Gerardo Solís cuestionó duramente la capacidad profesional del abogado Hernán Delgado ya que durante la presentación de la denuncia éste actuó "con un odio visceral con el cual el profesional del derecho no actúa".
Solís demeritó las pruebas que presentó Delgado, señalando "que esas no eran pruebas, sino "interpretación" que Delgado le daba a su vida profesional.
Aseguró que el objetivo que persigue Delgado es que se le descuenten los años que él trabajó como asistente tercero administrativo.
Manifestó sentirse confiado en el criterio de los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, ya que existe un antecedente del exmagistrado del Tribunal Electoral (TE), Guillermo Márquez Amado, a quien se le trató de demeritar su labor al frente de esta institución.
Según el funcionario, en aquella ocasión se pretendió restarle a Márquez Amado los años que fungió como director de Consular y Naves, los que trabajó como abogado de la Autoridad Portuaria y los que laboró como consultor en la Autoridad del Canal, lo cual fue considerado por los magistrados de la Corte Suprema como parte de su carrera como abogado.
Agregó que no le guarda ningún rencor a Delgado y que no comprende la gestión de éste, "sobre todo cuando su padre Galileo Solís, fue el que le abrió las puertas como abogado, permitiéndole desarrollarse como profesional.
Según el funcionario, lo único que podría explicar el comportamiento de Delgado, es que tenga planeado cometer un delito electoral y que pida declararlo impedido para que no lo investigue a él personalmente, al haber presentado un proceso en su contra.
Solís se preguntó "por qué hacer esto ahora a unas semanas del torneo electoral y no antes, cuando igual tenía la oportunidad de hacerlo ante la Asamblea Legislativa".
Negó que pese a que Delgado está equivocado, y lo puede probar, no interpondrá ningún recurso legal, pues cree en el sistema democrático en que las personas resuelven sus problemas a través de las instituciones y los canales respectivos.