A un año de cumplirse el asesinato de monseñor Jorge Altafulla, el fiscal cuarto superior, Dimas Guevara, remitió al Segundo Tribunal la vista fiscal con una solicitud de llamamiento a juicio contra Marco Manjarrez, quien confesó haber perpetrado el crimen.
Una fuente judicial confirmó que Guevara remitió el pasado viernes las citadas sumarias y en el reparto le correspondió al magistrado Wilfredo Sáenz actuar como sustanciador de este proceso.
Trascendió que dentro del expediente se encuentra una serie de análisis psiquiátricos realizados por el Instituto de Medicina Legal que establecen que Manjarrez al momento de cometer el crimen se encontraba en pleno control de sus facultades mentales.
Manjarrez asesinó al monseñor el 19 de mayo del 2002 de varias puñaladas, en medio de la celebración de la festividad de Pentecostés, y huyó de la escena del crimen para retornar horas después en medio de centenares de feligreses de la Iglesia Nuestra Señora de Guadalupe que se agolpaban en sus afueras tras conocerse el crimen.
Durante las investigaciones, las autoridades de investigación nunca lograron ubicar el cuchillo con que Manjarrez atacó a Altafulla, a pesar que éste aceptó haberlo lanzado al río Matasnillo desde un puente relativamente cercano a calle 50.