"El contenido de la misiva demuestra que no se han ocupado de leer la doctrina moderna del derecho ambiental y del derecho penal ambiental, que impone criterios diferentes a los que quizás están acostumbrados a leer o a citar", dijo Olmos.
"Carrillo representa a la Asociación de Cazadores de Panamá y me preocupa que le estén girando nota al presidente Torrijos con el ánimo de sorprenderlo para que vete la ley", recalcó.
Antes de que esta ley la aprobara la Asamblea Legislativa, fue discutida durante cinco años con la participación de varios sectores, incluso de quienes se oponían, lográndose el consenso, recordó. Por ello, le sorprende que la firma de abogados se presente con este planteamiento.
Advirtió además que en Panamá hace falta una ley ambiental, pues es el único país que no cuenta con una norma en esta materia, que busca proteger a las especies en peligro de extinción y sancionar penalmente a quienes infrinjan la ley.
La conducta de la gente está basada en parte a una buena dosis de voluntad o albedrío. No obstante, destacó que la virtud del documento es que fija parámetros para esa discrecionalidad individual.
Recalcó que el código establece definiciones para aspectos en donde la gente no puede actuar al libre albedrío y fija contornos a la actuación, que finalmente disminuyen los riesgos.
Los códigos de ética surgieron en el año 1900, a raíz de las reformas de finales del siglo XIX.
Cumplen con las siguientes características: especificidad, publicidad, claridad, brevedad, practicidad, revisabilidad y ejecutabilidad.
Programas de capacitación y entrenamiento ético son entre otros, los métodos que permiten llevar a la práctica la aplicación y el cuidado de las conductas éticas en las organizaciones, entre éstas, las estatales.