Un total de ocho homicidios fueron cometidos la semana pasada, es decir, uno por día, según las investigaciones que adelanta la Fiscalía Primera Superior.
El fiscal James Bernard explicó que las estadísticas de homicidios están registrando un incremento y que la causa de muerte que se investiga en un 50% de estos casos es por arma de fuego.
“Esto amerita que las autoridades correspondientes hagan un esfuerzo mayor para regular y verificar la circulación de armas de fuego en la comunidad”, señaló.
Bernard agregó que una de las características que se ha presentado en los últimos casos es que existe un tipo de vinculación con la comisión de otros delitos.
“Se trata de actos de extremada violencia y se cometen hasta cierto punto con una planificación destinada para impedir a las autoridades dar con la identificación correcta de las víctimas y también de los causantes de estas muertes violentas”, dijo.
En los últimos días se han registrado homicidios en los que las personas asesinadas han sido hasta quemadas y otras arrojadas al mar, con el propósito de obstaculizar el hallazgo y las investigaciones correspondientes, puntualizó.
Por su parte, el director de Investigación Judicial, Javier Carrillo, aseguró que un gran porcentaje de estos homicidios está vinculado al narcotráfico o delincuencia organizada.
El fiscal añadió que en algunos de los homicidios se está haciendo una costumbre atar las manos o pies de las víctimas.
No obstante, esto no significa que se trata de la misma persona que cometa el hecho o que todos los casos de homicidio que aparecen en estas condiciones están vinculados.
Precisó que su despacho no descarta la posibilidad del sicariato, puesto que Panamá es un país donde las armas de fuego están circulando de manera amplia.
Se trata de una de las expresiones del crimen organizado, y que da como resultado indiciario, al menos asumir que en medio de esas actividades pueda haber la participación de sicarios.