EL desafió de la justicia costarricense al mantener en procesos a dos de sus ex presidentes, Rafael Angel Calderón y Miguel Angel Rodríguez vinculados a casos de corrupción en su país, se debió a la voluntad de un sistema judicial independiente que está en la fase final de formulación de acusaciones.
El principal fiscal anticorrupción en este caso, Warner Molina Ruíz, explicó que parte del éxito obtenido para la obtención de pruebas fue la colaboración de las autoridades panameñas.
En Panamá se detectaron numerosas cuentas bancarias y el 90% del dinero sustraído, aunque no se detalló la cantidad provenientes del erario costarricense fue depositado en el sistema financiero nacional.
Gran parte de las cuentas fueron congeladas, hay dinero devueltos y otros no aparecen.
Los dos ex presidentes mantienen medidas cautelares distintas a la detención preventiva. El fiscal no entró en detalles por la reserva de la investigación.
La garantía del éxito en este proceso es el presupuesto del sistema de justicia, el cual no está sujeto a los vaivenes de la política, indicó el fiscal Adjunto de Delitos Económicos, Corrupción y Tributarios, Warner Molina.
La Fiscalía que dirige mantiene 450 casos bajo investigación de delitos de corrupción en Costa Rica. Los ex presidentes mantienen cargos por enriquecimiento ilícito y corrupción.
Fiscal tico destaca ayuda de Panamá
Señala de que el éxito se debe a que existe un sistema judicial independiente y alejado de vaívenes políticos.