Agentes de instrucción de la Fiscalía Auxiliar realizarán hoy una inspección ocular en la Sala de Oro del Museo Antropológico Reina Torres de Araúz para establecer si una de las puertas de acceso permaneció abierta durante el fin de semana en que se produjo el hurto.
Fuentes ligadas a las investigaciones informaron que una de las funcionarias del museo que está bajo arresto ha señalado que una de las puertas de acceso al museo permaneció abierta, porque la encargada de cerrarla no cumplió con su función y no fue hasta el lunes 18 de enero, día en que se descubrió el robo, cuando se apersonó a cerrarla.
En la diligencia también se pretende establecer si la puerta para ingresar a la bóveda puede ser abierta desde dentro y por qué al menos dos llaves habían sido dejadas en manos de personas no autorizadas sin una notificación por escrito.
Además, otra circunstancia bajo investigación es el hecho que una alta funcionaria del museo fue enviada de vacaciones de manera informal y que la autorización verbal le fue dada por un funcionario que aún no ha declarado dentro de la investigación.
En la declaración se hace alusión a que el guía Adrián Cedeño no acudió a trabajar ese fin de semana y como excusa argumentó que había estado en una playa de la localidad solo y que no tenía ningún testigo que pudiese confirmar estos hechos.
También existe la declaración de por lo menos dos de los investigados que señalan a Cedeño como la persona que los contactó para realizar el hurto, pero éstos no han señalado cómo las piezas de oro y cerámica serían colocadas en el mercado negro o si existía algún comprador potencial.
A la vez las autoridades no han podido establecer si las piezas hurtadas aún se encuentran dentro del país o si fueron sacadas por otra persona relacionada con el hurto que no ha sido detenida por las autoridades.
La Fiscalía Auxiliar apeló a la fianza de B/.500,000 concedida a Adrián Cedeño por considerar que el delito bajo investigación amerita la aplicación de una sanción ejemplar.