El juzgado decimocuarto penal llamó a juicio a los físicos Olivia Zaldaña, Alvaro Mejía y Alexis Alveo por el delito de homicidio culposo en perjuicio de 18 pacientes del Hospital Oncológico Nacional (ION) que fueron sobreexpuestos a radiaciones de cobalto durante el tratamiento de cáncer pélvico.
El juez decimocuarto Secundino Mendienta decidió llamar a juicio a los tres sindicados, tras valorar las pruebas aportadas por la fiscalía, al tiempo que rechazó una petición de ampliación presentada por el abogado Carlos Carrillo.
Carrillo, representante legal de los familiares de los 18 pacientes fallecidos en el ION por las sobrerradiaciones de cobalto, había solicitado durante la audiencia preliminar celebrada ayer la ampliación de las sumarias, debido a que a su juicio se encubrió a funcionarios de jerarquía.
Durante la audiencia, el jurista alegó que la investigación adelantada por la fiscalía superior especial se encuentra incompleta y que es necesario realizar nuevas averiguaciones sobre delitos, como el encubrimiento de funcionarios que actualmente no aparecen en el expediente.
El abogado pidió formalmente la ampliación de las sumarias ante el juzgado decimocuarto para que se agotara una serie de diligencias, a fin de determinar la posible participación de otros funcionarios en las irregularidades en la aplicación del tratamiento de cobalto para los pacientes con cáncer pélvico.
Por su parte, el fiscal superior especial, Cristóbal Arboleda, aseguró que en el expediente quedó probado que los tres sindicados en este proceso introdujeron una serie de cambios al programa de computadora para la aplicación de radiaciones de cobalto no aprobadas ni consultadas con sus superiores y que finalmente fue la circunstancia de la muerte de 18 pacientes.
Afirmó que los físicos del ION tenían a su cargo el funcionamiento y la supervisión de la máquina de aplicar el tratamiento de cobalto y solicitó al tribunal el encausamiento penal de los sindicados.
Fuentes ligadas a las investigaciones señalan que hubo serias fallas administrativas en el control del proceso de aplicación de las radiaciones de cobalto.
El Consejo Técnico del Ministerio de Salud sostuvo que los físicos introdujeron cambios en el manual de procedimiento para la aplicación del cobalto a los pacientes y que la falta de control en este proceso fue lo que produjo la sobreexposición.
Algunos de los pacientes recibieron dosis de cobalto de más del 50% permitido como tratamiento para el tratamiento del cáncer. A la vez se estableció que la sobrerradiación aceleró la muerte de algunos pacientes.