Por el bien de la Universidad de Panamá (UP), su actual administración debe suministrar toda documentación que ayude a determinar las presuntas irregularidades de corrupción dentro de la primera casa de estudios.
Esta recomendación proviene del catedrático y excandidato a rector Eduardo Flores, luego de que la Contraloría General de la República le pidiera (a través de una misiva) al rector Gustavo García de Paredes que la UP coopere con la entrega de información para que la entidad pueda concluir el informe de auditoría.
En la carta, la Contraloría detalló que se han encontrado con dificultades como escasa comunicación y actitud temerosa de los funcionarios ante los cuestionamientos de los auditores.
Para Flores, si la Contraloría envía esta petición, se deja entrever que la UP no está facilitando la información, lo cual lamenta, pues todo el personal docente, administrativo y estudiantil está preocupado sobre los resultados que pueda revelar la auditoría.
El docente dijo que no le extraña que hubiese una posición temerosa de funcionarios, pues varios sienten recelo de manifestarse abiertamente.
Por su parte, el secretario de la UP, Miguel Ángel Candanedo, expresó a este medio que están tranquilos y que le parece absurdo lo que se pretende insinuar en la nota de Contraloría, pues se ha entregado lo que se ha pedido.
"En Secretaría tenemos archivos perfectamente organizados", aseveró Candanedo.