Mientras el Ministerio Público prosigue hoy con el registro del bufete Mossack Fonseca, el Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró el escándalo de los llamados papeles de Panamá es un ejemplo de la necesidad de "transparencia" fiscal y financiera internacional.
La masiva filtración de 11,5 millones de documentos del bufete panameño Mossack Fonseca, especializado en la gestión de capitales en paraísos fiscales desde 1970, continuó hoy generando titulares y provocando reacciones en todo el mundo.
"Para mí es un caso paradigmático de la necesidad de transparencia a nivel internacional (...) de intercambiar información entre las autoridades fiscales de los países, pero también muy importante en el ámbito financiero", dijo hoy el director del Departamento de Asuntos Monetarios del FMI, el español José Viñals.
"La ilegalidad muchas veces se esconde detrás de la opacidad. La información tiene que circular", afirmó Viñals tras comparecer en rueda de prensa para presentar el informe de "Estabilidad Financiera Global" del organismo, dirigido por Christine Lagarde.
Viñals urgió a "que todos los países tengan unos estándares apropiados para evitar el lavado de dinero y otras prácticas fraudulentas que se puedan realizar a través del sistema bancario".
"Algo que", subrayó, "el caso de Panamá muestra que estamos todavía lejos de conseguir".
Efecto global
El escándalo afecta a más de 140 políticos y altos funcionarios de todo el mundo, entre ellos varios jefes o ex jefes de Estado, y a sus familiares.
En este sentido, hoy se conoció que el Parlamento de Ecuador llamará a comparecer al fiscal general de la nación, Galo Chiriboga y al director del Servicio Nacional de Inteligencia, Rommy Vallejo, dentro de las investigaciones que ha abierto sobre supuestas implicaciones en ese país del caso de los papeles de Panamá.
Chiriboga y Vallejo aparecen mencionados en informaciones reveladas por medios afiliados al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), con sede en Washington, sobre miles de empresas y activos opacos creados en numerosos países a través del bufete Mossack Fonseca.
En este contexto, expertos procedentes de los países miembros de la OCDE se reunieron hoy en la sede de la organización en París para estudiar las modalidades de mejora de la transparencia fiscal entre países.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) decidió organizar este encuentro a petición de diferentes Gobiernos de todo el mundo.