Unos 470 artesanos de diversos puntos del país participaron en la XXXI Feria Nacional de Artesanías, tradicional vitrina comercial, que se realizó en el Centro de Convenciones ATLAPA.
Los visitantes pudieron apreciar variados productos, desde fina joyería de fantasía elaborada con escamas de pescado, pedrerías variadas, lindas polleras montunas y de lujo, sombreros, adornos de cerámica, arcilla, madera, tagua, cuero y muebles.
Además, los asistentes también pudieron degustar de variados platos criollos que se vendían dentro de la feria. Dulces, cocadas y bocadillos no pudieron faltar.
Sin embargo, este año en la feria la novedad fue el helado artesano de maíz nuevo que gustó a muchos que lo pudieron probar.
Edilma Govea, quien visitaba por segundo año la feria, señaló que este año pudo apreciar mejores y más variadas artesanías.
"Creo que es importante esta feria, para que uno pueda ver y comprar buenos productos, además se incentiva a los artesanos panameños", dijo.
Para Alberto Calderón, artesano de la provincia de Herrera, constituye su cuarta feria y en todas le ha ido muy bien.
"Me siento agradecido con esta feria, porque mis productos se han dado a conocer", expresó.
Calderón, trabaja con arcilla (hace bloques, ladrillos, tejas) e ideó hacer miniaturas y réplicas con esta materia natural.
Este artesano realiza balcones, mascaritas, piezas de tejas, jarrones, bateas y advierte que hacerlos no es tarea fácil.
"Tenemos muy poco apoyo, el único que lo hizo fue el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, dándonos 4 hectáreas de terreno, en el distrito de San María, de donde sacamos la tierra, lo demás lo hacemos por cuenta propia", dijo Calderón.