El director de la Caja de Seguro Social (CSS), Juan Jované, consideró ayer que los fondos estatales no deben ser utilizados para financiar las jubilaciones especiales de las enfermeras y auxiliares de enfermería, ni mucho menos el retiro anticipado de empleados del sector privado, en referencia directa a los obreros de la construcción.
"Las jubilaciones especiales sobre base de consumo público o de déficit no tienen ninguna posibilidad, cualquier cosa que se vaya a pensar tiene que ser sobre más ahorro", sostuvo Jované.
El funcionario respondió así a las demandas de restablecer las jubilaciones especiales que hizo la Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (ANEP) y la Asociación Nacional de Practicantes y Auxiliares de Enfermería (ANPAE), y a una exigencia similar que hizo el Sindicato ¿nico de los Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS), gremio que promovió el nombramiento de Jované en la Dirección de la CSS.
Igualmente explicó que los dineros de la Caja de Seguros Social no son, ni deben ser utilizados para financiar jubilaciones especiales. "Los fondos del Programa de Invalides, Vejez y Muerte son exclusivamente para financiar pensiones y jubilaciones, tal como lo estatuye la ley orgánica de esta institución", apuntó.
"Las jubilaciones especiales operan a través del Tesoro Nacional y la Caja de Seguro Social solo cumple el servicio de hacer el pago, de manera que los fondos los pone el Gobierno Central, porque después que pagamos le reembolsan los fondos a la Caja", detalló.
Por otro lado, Jované dijo que la Comisión que evalúa reformas a la Ley 56, que regula el abastecimiento de medicinas a la CSS, presentará mañana su proyecto a la Junta Directiva de esta entidad, que posiblemente incluyen penas más severas para los distribuidores que incurren en irregularidades.
Anunció que el abastecimiento de medicamentos se está normalizando, especialmente con la entrega de ocho millones de unidades de medicina para la presión alta.
Las entrega de medicamentos puede demorar hasta 135 días, desde la licitación, sin tomar en cuenta los actos públicos desiertos, los cuales acarrean más retrasos, indicó el director de la CSS.
No obstante, expresó que "vamos a resolver el problema del abastecimiento irregular, y para ello estamos haciendo una reunión extraordinaria semanal con la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social".
En cuanto a la atención de los enfermos de SIDA, Jované indicó que la Caja de Seguro Social normalizó la distribución de los medicamentos conocidos como la triple terapia, a través de un desembolso especial de B/. 5 millones.
Por su parte, la exsecretaria general de la ANEP, Dini de Gómez, dijo ayer este gremio debe luchar por una reforma de la Ley 8, que le garantice una jubilación especial a este gremio, al argumentar que las condiciones propiciadas por el gobierno de la presidenta Mireya Moscoso así lo permiten.
Desde el momento en que el gobierno accedió a negociar las jubilaciones especiales para los docentes, "se abre una puerta" para que las enfermeras y todos los gremios que lo quieran, también entablen conversaciones para restablecer los retiros anticipados, consideró de Gómez.
Alegó que "estamos en un gobierno democrático, con una base constitucional muy fuerte que dice: No habrá fueros ni privilegios", de manera que si se negocian jubilaciones para los educadores, se debe hacer lo mismo con las enfermeras. "En 1997 se manejó la tesis de que no hay fueron ni privilegios, entonces se debe utilizar el mismo argumento para considerar que hay oportunidad para que las enfermeras tengan mejores jubilaciones, al igual que los docentes", reiteró.
Gómez argumentó que el escenario actual permite la revisión de la Ley 8, debido a es totalmente diferentes a cuando ella negoció y suscribió, en 1997, un acuerdo con el gobierno del exmandatario Ernesto Pérez Balladares para eliminar las jubilaciones especiales de las enfermeras.
"Las enfermeras pueden solicitar al gobierno la revisión de la Ley 8, para lograr una jubilación, llámese justa, diferente o especial", insistió Gómez, durante su participación en el seminario La Reforma de los Regímenes de Pensiones en América Latina, organizado por el Consejo Nacional de Trabajadores Organizados, la Caja de Seguro Social y la Fundación Friedrich Ebert.
La exsecretaria general de la ANEP dijo que otra diferencia es que en 1997 había una campaña publicitaria millonaria en contra de las jubilaciones especiales, un gobierno decidido a eliminar este beneficio "de una vez" y una Asamblea Legislativa que lo respaldaba. Igualmente reconoció que en 1997 recibió presiones, las cuales consideró que eran "las normales de un dirigente en esa situación".
Aunque hay nuevos escenarios, los elementos son los mismos: la disposición de los trabajadores de hacer sus aportaciones, el compromiso del gobierno de cumplir su responsabilidad social, y la importancia de evaluar la edad de jubilación en Panamá, detalló.
"Hay un nuevo escenario, hay una nueva oportunidad para mejorar lo que se dio en 1997, pero es imposible conseguir lo que teníamos anteriormente", insistió.
"Hicimos lo que en aquel momento se pudo hacer, a Didi de Gómez no le gusta la ley 8, pero entre lo más malo había que escoger lo menos peor", justificó la exsecretaria general de la ANEP, ante las fuertes críticas que ha recibido por aceptar la eliminación de las jubilaciones especiales de las enfermeras.
"También hay que tomar en cuenta que los gremios organizados no aceptaban, en 1997, que había déficit, ahora sí lo reconocen y saben que es difícil de sostener", concluyó.