Washington- La Casa Blanca ha dado su beneplácito a la designación del ex-vicepresidente de Panamá, Guillermo Ford, al cargo de la embajador ante el gobierno de Estados Unidos.
El acuerdo, que en el uso diplomático se llama el "placet", o sea la aprobación del nombramiento por el gobierno al que será acreditado el diplomático, fue transmitido a la embajada de Panamá anoche, según fuentes oficiales.
La pronta aprobación de Ford por el gobierno del presidente Bill Clinton permitirá a éste acompañar a la comitiva oficial que asistirá a la "Semana Panameña", un nutrido programa de acercamiento político y económico patrocinado por el sector empresarial de los dos países que se inicia el próximo miércoles.
"Hicimos todo lo posible por acelerar los trámites protocolares para lograr el placet a tiempo para esta celebración," confió un funcionario del departamento de Estado a El Panamá América, anotando que por el vasto tráfico de la Casa Blanca estos acuerdos a veces duran varios meses.
La misma fuente indicó de que el canciller panameño, José Miguel Alemán, durante su visita a esta capital el pasado mes, apuntó la conveniencia de que el embajador Ford pudiera estar presente en los actos organizados por el Consejo Empresarial Estados Unidos-Panamá.
Alemán y los dos vicepresidentes asistirán al programa que comienza con una recepción ofrecida por 34 congresistas en el Capitolio el próximo miércoles a la tarde. Se espera de que Ford también se incorporara al acto.
Ford, que como un líder del Movimiento Liberal Republicano Nacionalista (MOLIRENA) por un tiempo aspiró a la candidatura presidencial durante a última campaña, prestó su apoyo a Moscoso. El político fue uno de los líderes del movimiento cívico que desató protestas contra el régimen de Manuel Noriega en una de las cuales los sicarios de la dictadura le proporcionaron una tremenda paliza. Las imágenes de Ford siendo sometido a golpes en la cara y camisa ensangrentadas fueron televisadas a todo el mundo.
A solo 24 horas tras el anuncio en Panamá de que la presidenta Mireya Moscoso no hará el viaje, se supo que el ex-presidente Jimmy Carter también anunció que no venía y que nombraba al que fuera el secretario de prensa durante su presidencia, Jody Powell, para que acepte la distinción que se le ofrecerá durante una cena de gala el jueves.
La cancelación de la visita de la presidenta panameña causó consternación, tanto entre funcionarios del poder Ejecutivo como en el Congreso, donde existe una clara disposición de establecer una "relación constructiva", en las palabras de un funcionario, con la nueva presidenta.
Hay quienes consideran que la cancelación puede ser el resultado de un Malentendido, ya que personas allegadas a Palacio de las Garzas supuestamente insistieron de que Moscoso no debiera efectuar el viaje al menos de que tenía concertada una reunión con el presidente Bill Clinton.
Por eso resulta sorprendente que, según se enteró este corresponsal, Panamá jamás solicitó una cita con Clinton, por lo menos a través de los conductos oficiales.
Asimismo, el embajador Simon Ferro, según las fuentes, ha hecho "un esfuerzo extraordinario" para explicar al gobierno panameño de que cuando se trata de una visita privada no es costumbre mezclarla con una entrevista formal con el presidente, actividad que generalmente se combina con una visita oficial o, como fue en el caso del presidente Ernesto Pérez Balladares, una visita de trabajo.
En este último caso el encuentro en octubre de 1995 se redujo a un almuerzo en el que ambos gobernantes decidieron que se iniciaran gestiones exploratorias para determinar si la creación de un Centro Multilateral Antidrogas estaría en interés de sus respectivos países.
No obstante, el embajador, que llegara a Washington el viernes de Miami continúa haciendo gestiones para lograr la realización de un encuentro Moscoso-Clinton. También pertenece al grupo de influyentes figuras Demócratas que instan a Clinton encabezar la delegación de Estados Unidos para las ceremonias del traspaso del Canal a mediados de diciembre.
Por otro lado, en el Congreso se comentó de que es la segunda vez que Moscoso decide cancelar citas con los legisladores. En agosto, semanas antes de tomar posesión del Gobierno, la líder panameña prefirió permanecer en Orlando donde fue a descansar con su hijo, que asistir a una reunión que le habían organizado miembros del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara.
Sin embargo también se reconoce de que a la mandataria panameña no le puede resultar muy simpático de que miembros del Congreso, que figuran entre los que patrocinan la recepción del próximo miércoles, estuvieran expresando dudas sobre la capacidad de Panamá.