Objetivos del programa
- Responsabilizar a los niños en su papel de peatones, viajeros y conductores de bicicletas e intentar que sean capaces de captar situaciones concretas de peligro y adquieran habilidades para superarlas.
Más allá de promover en niños comportamientos y actitudes positivas en el tráfico, el parque infantil de educación vial, ubicado en el Parque Recreativo y Cultural Omar, empezó a dar sus frutos.
Los casi 4 mil 273 estudiantes de las diversas escuelas que visitan el parque se convirtieron en los mejores transmisores de las medidas de seguridad que tanto peatones como conductores deben adoptar al manejar por las avenidas del país.

“La prevención la llevaron a casa”, comentó Carlos Pinzón, coordinador del programa, quien agregó que los resultados se pueden observar cuando los niños regresan con sus padres, con ansias de conocer lo que les enseñaron a sus hijos, ya que al subir al carro les recuerdan ponerse el cinturón de seguridad y hasta conducir lento cuando pasa un peatón.
Educacion.
Con hechos como estos, consecuencia de la inducción que se le da a los estudiantes que visitan el parque, Pinzón cree que de aquí a cinco años o más se contará con conductores preventivos.

Álvaro Calvo, director encargado de la Dirección Vial de la Autoridad del Tránsito y Trasporte Terrestre (ATTT), dijo que de lunes a sábado, en horario de 9:00 a.m. a 3:00 p.m., suelen atender tres grupos de 30 niños, entre los 8 a 12 años de edad.
Calvo indicó que en una hora y 15 minutos se les da una sesión teórica primero, en la que se les enseña inducción en educación vial y señales de tránsito. La otra parte es práctica y por medio de vehículos parecidos a los “go kart” se les orienta cómo circular por la vías.

“A los chicos se les nota muy entusiasmados y ávidos de conocer sobre el tema, porque suelen tener muchas preguntas”, manifestó el funcionario.
El parque abrió sus puertas en mayo de este año y atiende a un sinnúmero de estudiantes y niños de comunidades que a través de fundaciones y el Club de Leones reciben las charlas.

Los encargados de dar las inducciones son funcionarios de la ATTT y del Municipio de Panamá.
Este proyecto, con una inversión de alrededor de $150 mil, nace gracias a un convenio que firmó el Despacho de la Primera Dama con la Fundación Mapfre.