Nación

Foro sobre acceso a la información


El informe del estado de la legislación restrictiva a la Libertad de Expresión en Las Américas será uno de los temas que serán examinados y debatidos en el Primer Foro Regional sobre Acceso a la Información e Impacto en la Administración de Justicia que empezará mañana viernes en la ciudad de Panamá.
El evento será inaugurado por el primer vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, ante la presencia del presidente del Organo Judicial, Arnulfo Arjona, y la primera vicepresidenta del Centro Latinoamericano de Periodismo (CELAP), Doña Rosario Arias de Galindo.
La representación panameña en el foro estará compuesta por los abogados Octavio Amat, Aura Emérita Guerra de Villalaz y Ricardo Lombana, entre otros. Se espera la asistencia de más de 150 personas, donde periodistas, escritores, abogados y operadores de justicia analizarán los proyectos y leyes de transparencia en los países centroamericanos, la importancia de la administración de justicia en sistemas democráticos, juicios paralelos, reserva de las fuentes y reserva del sumario, garantías constitucionales, el defensor de los lectores, y un completo análisis de los casos que hoy día se dan en países como Nicaragua, Panamá y Venezuela.
El director del IDAAN pidió a los legisladores que se remitan a los diarios, porque allí se estarán haciendo los llamados para las licitaciones de los diferentes proyectos.
La palabra en esta oportunidad la tomó el legislador arnulfista Marcos González, quien refutó las declaraciones hechas por Felipe Cano el día anterior sobre que el gobierno y las autoridades electas (arnulfistas) en ese distrito lo tienen abandonado.
Es precisamente ante este tipo de discursos que los legisladores abandonan los celulares, las agendas y las conversaciones para captar todo el mensaje político de sus colegas. Obviamente, esto tuvo su respuesta de parte de Cano, mientras Francisco Reyes discutía con otros legisladores en el pleno.
Una pausa a la discusión la dio Alcibiades Vásquez, quien se refirió a la necesidad de una policlínica para el sector Este del país (Pacora, Tocumen, Pedregal). En este punto la rutina de los celulares, agendas y conversaciones se reanudó.
Francisco Alemán intervino a las 5:08 de la tarde volviendo a poner el picante a la discusión sobre quién hizo o no hizo proyectos macro para San Miguelito. En esta oportunidad contestó a Cano que los proyectos macro a los que hizo referencia se tratan de "cantinas". Al mismo tiempo, Felipe Cano era entrevistado en el palco de prensa.
A las 5:20 Vicente Magallón dijo que las obras realizadas eran producto del gobierno del Toro y destacó que con el gobierno actual "pobre los pobres de mi pueblo". A un extremo Francisco Reyes y su tocayo Ameglio conversaban, tal vez... ¿de alguna estrategia a seguir? Haydeé Milanés de Lay y Ramón Ramírez (segundo suplente del legislador arnulfista Elpidio González) hacían lo mismo.
A las 5:22 de la tarde intervino Francisco Reyes para advertirles a los legisladores de oposición: "mis colegas del lado izquierdo no le perdonan a mi presidenta haberles dado una tunda en 1999". Seguidamente, Franz Wever entró por una puerta lateral del pleno y lo increpó desde ese extremo del recinto: "¡no hables que llegué yo!", lo que motivó las risas de sus colegas.
El ambiente volvió a la monotonía de ignorar a los demás cuando Haydeé Milanés de Lay tomó la palabra para agradecerle a la primera dama, Ruby Moscoso de Young, la atención que había prestado a las comunidades aledañas al río Chucunaque e igualmente dijo que existe una campaña orquestada por un organismo internacional de hacer ver que en Darién se vive un clima de inseguridad, que no permite que se desarrollen los proyectos en la región.
Al finalizar el periodo de incidencias, el legislador Francisco Ameglio hizo un llamado a sus colegas sobre su comportamiento en el pleno ante las acusaciones que se lanzan, que el hecho de tener inmunidad no les da el derecho de decir cualquier cosa y de gritar desde un extremo del recinto como si estuvieran en "el patio de su casa". Porque precisamente eso es lo que denigra y le hace daño a ese órgano del Estado y es lo que ha motivado que los medios de comunicación lo critiquen y "desgraciadamente no hacemos lo que debemos hacer para evitarlo", sentenció. ¿Será que sospechaba nuestra presencia?
El día martes 14 de mayo, la situación era la misma. Uno intervenía y los demás hablaban con sus copartidarios por teléfono o simplemente se paseaban por todo el recinto.
Así, mientras Marcos González observaba un grupo de fotos sacadas de la gaveta de su escritorio, José Ismael Herrera conversaba con el micrófono abierto y luego limpiaba sus lentes con la punta de la corbata. Arcelio Batista hacía un intento fallido por captar la atención de sus colegas.
Pero el legislador González minutos más tarde señaló que la falta de atención se debe a "un problema de conducta y de educación", aunque reconoció que en la actualidad no se dan incidentes en donde un legislador golpee a otro como se ha dado en años anteriores, en su caso indicó, trata de resolver sus diferencias y las "discute con altura".
A pesar de todo, siempre hay algo que reconocer y es que éste es el único órgano del Estado que abre las puertas "de su casa" para poder ser escudriñado por los periodistas. Nadie sabe cómo trabajan, a puertas cerradas, los otros órganos.
Al iniciarse el tercer debate del proyecto de ley N° 93 "que adiciona y modifica artículos de la Ley 42 de 2001, sobre empresas financieras" que finalmente se aprobó ese día, entró la legisladora del Partido Popular, Teresita Yániz de Arias, quien no llegó a su puesto hasta que se dio el llamado para votar.
No obstante, El Panamá América conversó con ella y se defendió señalando que hay legisladores a los cuales no les presta atención porque sus ponencias no aportan nada para tomar una decisión, mientras hay otros como José Blandón, Héctor Alemán o Pedro Miguel González, en quienes "me concentro en escuchar sus argumentos".
También indicó que es imposible estar sentado cinco horas al día atendiendo intervenciones "sin que te sientas totalmente agotado en algún momento". Por otro lado, mientras José Luis Fábrega indicó que lo más insólito en la Asamblea es que hay legisladores que no leen los proyectos que están votando, Teresita de Arias dijo que no hay posibilidad de leerlos todos, consultarlos y asesorarse, tomando en cuenta que la Asamblea Legislativa sesiona ocho meses del año, por cuatro días de la semana. En consecuencia, el volumen de trabajo es tal que, aunque trata de estar informada, es muy difícil hacerlo.
Al respecto indicó que hay que replantearse cómo los legisladores deben empezar a sesionar, de manera que lleguen al pleno debidamente ilustrados. Según Fábrega, un remedio para acabar con esos legisladores que prestan poca atención a los debates, es que se disminuyan los salarios y las prebendas. De esta manera, "los legisladores que lleguen a la Asamblea estarán más interesados en servir al país, que algunos, servirse de él".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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