Este panameño (que reside en Loma Cová de Arraiján) tiene 69 años de edad, y es el contraste de dos mundos opuestos. Mientras en un lado hay cajas registradoras con altas sumas de dinero, él sólo reclama más papel para llevarlo a reciclar a un costo de cinco centésimos la libra.
Con una labor honrada y honesta, su problema es que no logra sacar lo suficiente para trasladar su mercancía en taxi, ya que lo que hace en el día (obtiene de tres a cuatro balboas), no es suficiente. Ahora, con mucho esfuerzo, ha conseguido una carretilla que le permite la movilización hasta la Ricardo J. Alfaro.
El sueño de este obrero es vender papel a 10 centavos la libra (venta directa), evitando así a los revendedores que se quedan con la mitad de su esfuerzo.
Son tan famosas que han recorrido el mundo, porque actualmente se distribuyen a países como Estados Unidos, Virginia, Honduras, Ecuador y Jamaica.
La Piñata se originó en China, y se dice que Marco Polo, que era un navegante italiano del siglo XIII, las llevó a su país, y luego se difundió en Europa. En la conquista Española, los españoles la trajeron a México y se hizo muy popular.
LOS SIETE PICOS de la piñata, representan los siete pecados capitales.
ROMPER LA PIÑATA, significa la destrucción del mal y el triunfo del bien.
TAPAR LOS OJOS a la persona que le pega a la piñata, significa la Fe ciega.
LO QUE SE DERRAMA de la piñata significa las cosas buenas.
Las piñatas parlantes es un producto 100% panameño, que con sus sonidos estimulan el desarrollo de socialización de los niños de enseñanza escolar.
En su página de Internet www.pinatasquehablan.com existe un catálogo de alrededor 400 piñatas diferentes que se han hecho para el mercado.
Las famosas piñatas que hablan las puedes encontrar desde los B/. 16.00, B/.20.00 y B/. 25.00.