LA Fiscalía Primera de Drogas se anotó ayer un punto en su intención de sentar en el banquillo de los acusados al ex-ídolo del fútbol colombiano, Freddy Eusebio Rincón Valencia, ahora detenido en Brasil. Sus acusaciones en Panamá giran en torno a la presunta asociación con su compadre, Pablo Rayo Montaño, en el lavado de dinero y asociación ilícita para delinquir.
Rincón Valencia fue solicitado en extradición acusado de lavar capitales provenientes del narcotráfico, a través del exclusivo almacén Nautipesca, junto a Rayo Montaño, también preso en Brasil y a quien la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) incluyó en la lista de los diez narcotraficantes más peligrosos del planeta.
La Fiscalía le solicitó el 24 de octubre de 2006 a la Policía Técnica Judicial que por medio de la Interpol-Panamá le pidiera a su similar brasileña que detuviera preventivamente al deportista con fines de extradición.
Interpol-Brasil le comunicó a Panamá a finales del año pasado que el exfutbolista y ahora técnico reside en el barrio Rua Paraguassu 216, Perdices, Sao Paolo.
Tanto Rayo Montaño como Rincón Valencia fueron solicitados en extradición en base al Artículo 7 del Convenio de Viena sobre Narcotráfico de 1988. La Fiscalía envió, a través de autoridades consulares brasileñas, sendas indagatorias para los dos colombianos con 31 preguntas sobre su presunta vinculación al narcotráfico y lavado de dinero en Panamá.
El ex astro, quien tiene la nacionalidad brasileña, es identificado por la Fiscalía como un "estrecho colaborador y testaferro" de Rayo Montaño. Figura además como dueño del Aparthotel Plaza y de un lujoso apartamento en el edificio Millenium, en el que pretendía vivir cuando se estableciera definitivamente en Panamá.
Sus planes se arruinaron cuando las autoridades locales desmantelaron la red de Rayo Montaño el 16 de mayo del año pasado, mediante una gigantesca operación transnacional llamada "Océanos Gemelos", y éste tuvo que abandonar a toda prisa el país hacia Brasil.
Las investigaciones contra Rincón Valencia datan de principios de esta década, cuando se le incluyó en el expediente 1290-2002 de la Operación Buenaventura por su presunta vinculación al lavado de capitales.
La amistad entre Rayo Montaño y Rincón no es casual. Ambos crecieron juntos en el empobrecido puerto de Buenaventura, en el Pacífico colombiano, a pesar de que Pablo tiene ocho años más de edad.
Cuando salieron de Buenaventura sus vidas tomaron rumbos diferentes. Rincón Valencia se convirtió en un ícono del fútbol paisa por su histórico gol de empate en el Mundial Italia 90 ante el campeón Alemania, mientras que Rayo Montaño conformó una de las redes de narcotráfico más importantes del mundo.
En Panamá hicieron alarde de gustos en común: les encantaba el fútbol, les apasionaba el mar, los paseos en bote a la isla Contadora, la buena costura, la cerveza y la compra de relojes Rólex en los "mall" de la capital.
Antes de la inauguración de Nautipesca el 16 de noviembre del 2000, los compadres mantenían una oficina en una casa de dos pisos en el área de El Dorado, en donde planeaban sus negocios en Panamá.
"Era gente amable que siempre vestía de saco y corbata", relató a la Fiscalía uno de sus empleados. Freddy y Pablo usualmente trabajaban hasta tarde y le pedían a sus trabajadores que los dejaran solos, con una buena provisión de cerveza y alimentos para "picar".
Freddy viajaba constantemente a Panamá, procedente de diferentes países de Suramérica y Estados Unidos, entre finales de la década de 1990 y mediados de la del 2000, con el pasaporte brasileño PCC 16487773.
Rayo Montaño huyó a Brasil en el 2003 escondido en las bodegas de un barco de su propiedad, luego que la DEA alertara a las autoridades panameñas de que éste encabezaba una sofisticada red de tráfico de drogas, venta de armas y lavado de dinero. Allá en Sao Paolo hizo contacto nuevamente con Rincón.
Desde Brasil ambos dirigían las finanzas de Nautipesca y exigían cuentas claras a los empleados panameños, quienes viajaban con frecuencia a ese país. Periódicos brasileños describen a Rayo Montaño como un "refinado empresario" y a Rincón como un "ídolo, respetuoso y con una chequera robusta".
Seguimientos de la DEA en Brasil señalan que ambos recibían informes económicos de Nautipesca y giros con dinero proveniente de sus ganancias.
Los reportes señalan que ambos paseaban con frecuencia en un lujoso Mercedes Benz blindado por las calles de Sao Paolo, visitaban galerías de arte y tiendas de diamantes y participaban en los "boat show" de Río de Janeiro para comprar mercancía para Nautipesca.
Rayo Montaño montó en Sao Paolo la galería de arte ProArte, en donde atendía a lo más selecto de la sociedad brasileña. Luego de la detención de Rincón, los compadres podrían estar nuevamente juntos, pero esta vez detenidos en la Policía Federal de Sao Paolo, hasta que se decida su solicitud de extradición.
Freddy Rincón y Rayo, juntos nuevamente
Ahora la suerte legal de los compadres está en manos de las autoridades brasileñas.