La existencia de pasos clandestinos ubicados a lo largo de la línea fronteriza entre Panamá y Costa Rica se ha convertido en la entrada preferida de indocumentados centroamericanos a la provincia de Chiriquí, con el objetivo de buscar trabajo y así mejorar las condiciones económicas por las que atraviesan en sus países.
Estas personas han visto en nuestro país las oportunidades de desarrollo económico y personal debido al movimiento del dólar y el constante intercambio comercial que se da en el territorio panameño.
Ilegales.
Recientemente se logró detectar en Boquete siete indocumentados nicaragüenses que fueron retenidos por la Policía Nacional, tras ser sorprendidos de manera ilegal en el territorio nacional y estaban en compañía de un ciudadano norteamericano.
Ellos manifestaron que estaban en busca de trabajo, la mayoría de estas personas se dedican a la construcción.
Objetivo.
Uno de ellos, con aspecto de humildad y sin ropa de marca, aseguró a su salida del cuartel de Boquete, que llegaron en busca de trabajo porque la situación en sus países no es la mejor.
Los indocumentados reconocieron que entraron ilegal al país en busca de mejores oportunidades de trabajo y no había ningún sello de aduana de Paso Canoas en sus documentos.
Aunque no quisieron decir cómo cruzaron la línea fronteriza, había uno de ellos que ya había sido deportado de Panamá por estar ilegal. Era la segunda vez que era capturado.
Al momento de la detención, estas personas habían permanecido desde hacía seis días en Chiriquí y llegaron a Boquete por un amigo norteamericano que los invitó.
Jaime Caballero, seccional del Sindicato de Trabajadores de la Construcción (SUNTRACS), explicó que han denunciado en reiteradas ocasiones la presencia de extranjeros laborando sin los debidos permisos de trabajo.
El problema es que las personas entran de forma legal como turistas y se ponen a trabajar en forma ilegal. Tal fue el caso de una cuadrilla de 13 extranjeros que encontraron laborando en la comunidad de Gualaca y descubrieron que casi todos tenían sus papeles como turistas y sólo uno fue deportado.
Juan Antonio llegó a Chiriquí y entró por Paso Canas, abordó un bus de Frontera – David y cruzó la garita de Gariché y sin mayores problemas llegó a David en horas del medio día.
Al llegar a la terminal de transporte, se encontró con una persona que lo llevaría a una comunidad precarista, donde permaneció algunos días y como andaba en busca de trabajo de construcción le comenzaron hacer los contactos en los proyectos de construcción.