Buscaban cómo ganarse la vida de forma honesta y honrada, pero su pobreza los llevó a la muerte.
Este es hoy el drama que enfrentan los familiares de los hermanos Solís quienes murieron en la trágica jornada de la planta de Proteínas S.A. ubicada en Juan Díaz.
Solo dos personas quedaron vivas para contar la tragedia, Vidal Cerrud, de 50 años y Claudio Borbúa, de 28.
"Fue el de allá arriba quien nos salvó", apuntó Vidal al cielo.
La oscuridad del tanque donde se encontraban desperdicios de pollo como plumas, sangre y líquido, entre olores nauseabundos no importaron para que estos seis trabajadores decidieran por muy poco dinero laborar honestamente.
Cerrud y Borbúa llegaron ese domingo 3 de abril un poco tarde a la planta, a eso de las 7:45 de la mañana. Ya Luis desde el sábado en la tarde les había avisado. Sus hermanos Aníbal, Manuel Elías y Manuel estaban preparados, era la primera vez que los dos vecinos participaban de este tipo de trabajo, el cual no era nada agradable.
Esto se los había advertido Luis, pero el deseo de trabajar y ganar sólo B/. 18.00, no importaron.
"Yo creía que allá nos daban todo para trabajar, pero no fue así, sólo había cubos, pala y rastrillo. La empresa debió hablar con el señor Luis y decirles que no metieran a los muchachos a trabajar con esos químicos. No nos dijeron nada de eso", destacó Cerrud.
Mientras que Cerrud fue a buscar un foco para alumbrar el tanque, Borbúa al mismo tiempo se demoró en bajar por una linterna. Contó que los hermanos bajaron por la escalera uno a uno, primero lo hizo Manuel allí fue donde este perdió el conocimiento y Luis decidió ayudarlo.
En ese momento Borbúa escuchó cuando Luis dijo "traigan la soga", detrás iba Aníbal y luego Manuel Elías. El sobreviviente fue avisado por un trabajador de la planta que algo está pasando. Borbúa fue amarrado con una soga, llegó a ver los cuerpos flotando, los cuales no se movían, cuando bajó al tanque llegó a tocar con sus pies el líquido, sintió que se le trancaron las vías respiratorias y no supo más de él, "era un olor fuerte".
Dos trabajadores de la planta lo subieron inmediatamente. En pocos minutos llegó Cerrud y fue avisado de que algo malo había pasado.
"Yo los llegué a ver, estaban agonizando en un metro de agua con los desechos putrefactos", explicó Borbúa.
Cerrud y Borbúa reconocieron la bondad de Luis, ahora en la pobre comunidad de El Tecal de San Pablo de Chilibre, recuerdan con nostalgia a estas personas.
"No son animales que se fueron, son personas", reclamó Cerrud.
Los hermanos Solís oriundos de Pedernal de Chilibre dejaron siete niños en la orfandad, sus cuatro esposas se encuentran sin empleo, no cuentan con dinero para efectuar el sepelio. En tanto Borbúa fue dado de alta en el Hospital Santo Tomás al descartarse alguna afectación pulmonar.
La Policía Técnica Judicial efectuará la comparación de los gases tóxicos con los resultados de la necropsia. Ayer la empresa no brindó reacciones al respecto, mientras los Solís piden justicia.
Familiares de los hermanos Luis, Aníbal, Manuel y Manuel Elías Solís en la morgue judicial, pidieron a las autoridades justicia.
Momentos en que miembros del Cuerpo de Bomberos procedían a rescatar los cuerpos de los hermanos Solís.
Madre de los hermanos Solís es consolada por uno de sus hijos.
Fue el de allá arriba quien nos salvó
Los familia Solís pidió justicia para sus hijos. Mientras que la empresa no se ha acercado a los sobrevivientes.