AL FONDO la tenue luz refleja la figura de cuatro hombres que se preparan para deleitar a un grupo de mujeres que a gritos los llaman.
Se trata de los cuatro chicos que se presentaron el pasado jueves en una reconocida discoteca de la localidad.
En la ciudad capital no se necesita de una despedida de solteras para presenciar un "striptease", aunque algunas aprovecharon la ocasión para despedirse de su libertad y bailaron con Víctor, Ruby, Ricky y Rafa.
El reloj marca las 10:30 p.m., la euforia se desbordaba en el enorme salón, no había esquinas vacías, todas estaban llenas.
Desde jóvenes hasta mujeres de la tercera edad, bailaron al ritmo de las diferentes melodías. Algunas tomaban, otras fumaban; mientras otras sólo miraban.
"Que salgan" gritaban al unísono. Disfrazado con un atuendo similar al de Michael Jackson en el vídeo Thriller, Víctor inicia el espectáculo.
Poco a poco se despoja de su ropa dejando al descubierto su escultural cuerpo, los músculos de su abdomen forman un conjunto de cuadros que inspiran a las féminas a deslizar sus manos por éstos.
Sólo una apretada tanga negra cubre la parte de enfrente, pues sus firmes "pompis" quedaron al descubierto.
Los sensuales movimientos por poco causan un ataque cardíaco a más de cuatro, pero el espectáculo continuó.
Una banca fue la silla eléctrica para las más atrevidas, en ésta Víctor se encargó de complacerlas con movimientos eróticos.
La mayoría clamaba por un beso, el que era ofrecido al obsequiarle el popular papel verde. Algunas se lo colocaban entre sus enormes senos para que este audaz chico se lo despojara, otras lo sostenían con sus dientes para así sentir los labios de Víctor.
Los billetes de B/.1.00 rodaban por el escenario, pues el sexy atuendo ya no podía sostener la cantidad de dólares.
Los aplausos no faltaron, pero el entusiasmo se incrementó cuando en el escenario Rubén, conocido como "Ruby", apareció. Este puertorriqueño vestido de policía al estilo de su país, por poco encarcela a las participantes.
Sus accesorios, las armas y el tolete subieron la adrenalina. Este último fue deslizado por el cuerpo de una dama que ni siquiera hablaba. Su minifalda permitió que este apuesto chico desplazara el instrumento entre sus piernas, hasta tocar su busto.
"Ruby" no se quedó tranquilo; primero se despojó de su correa lanzando latigazos contra el piso. Él también quedó semidesnudo, sólo con su pequeña tanga mostrando sus grandes atributos.
Además de dólares, éste joven recibió un brassier negro, el que colocó sobre su pecho; también un pequeño velo que no podía sostener en su cabeza.
Rafa y Ricky, los otros chicos del espectáculo, también deleitaron al público. Rafa hizo el papel de un ganster con una máscara horrible, nada parecida a su rostro; mientras que Ricky recreó a La Máscara de Jim Carrey.
Al final cuando los apuestos jóvenes se retiraban, una intrépida señora con síntomas de embriaguez logró subir a la tarima para enseñarles que ella también podía moverse eróticamente, pero de inmediato el equipo de Seguridad la bajó de la discoteca.
El espectáculo terminó cuando abrieron las puertas y entraron los hombres, algunos desesperados porque sus novias estaban disfrutando de una exhibición sólo para ellas.
Fue sólo para ellas
Los gritos anuncian la transformación de las féminas, mientras que la música las incita a pedir más.