La desesperación, la agonía y la frustración se apoderaron de los residentes de El Coco de Penonomé, luego que un fuego consumiera sus sembradíos, pastos mejorados e incluso matara a varios animales, afectando a niños y ancianos por el humo que se generó.
Según los afectados, parecía que el infierno se llevaba todos sus siembras y animales. Belermina Pinzón aseguró que vivió el peor de los traumas, ya que cuando se acercaba el fuego ella trataba de correr con sus nietos y con el señor Alberto Vargas de casi 88 años, quien no puede caminar solo. "Salí como pude, pero mis animales, yucas, guineos y los palos de mango se quemaron, ya no tenemos nada todo se quemó", expresó afligida.
José Ángel Sáenz, ganadero afectado, informó que el incendio acabó con una importante parte de la comunidad, pues las cercas, patos, gallinas, árboles frutales y ornamentales y pastos mejorados fueron afectados.
Dijo que el ganado quedó en cero, por lo que evaluan para conocer las pérdidas, que podrían ascender a varios miles de dólares, pues se quemaron más de 200 hectáreas de pasto mejorado de diferentes fincas en donde hay gran cantidad de reses que ahora no tienen que comer. Además, están conversando con abogados para interponer una demanda contra los responsables del siniestro, "que aparentemente es una empresa reforestadora de tecas".
Según los afectados, el fuego se inició en la finca de reforestación de tecas Mega Forest Inc., donde estaban quemando tecas y las fuertes brisas provocaron que la candela se pasara sin poder controlarla. El hecho se dio a la 1:30 p.m. y en horas de la noche aún se sentía gran cantidad de humo que obligó a los residentes de más de 40 viviendas a salir a la calle y a los ríos.
En tanto, Amilcar Otero, administrador Mega Forest Inc., negó las acusaciones en contra de la empresa y aseguró que ellos también son víctimas de estos incendios que nadie puede controlar y que los causan personas inconscientes.