Cuatro personas murieron asfixiadas ayer al quedar atrapadas entre las llamas que consumieron el interior del tercer piso de la vetusta pensión Tahona, ubicada en la Avenida Central, entre los almacenes El Machetazo y El Chapulín.
La Oficina de Seguridad de los Bomberos informó que el incendio se inició a las 4:00 de la madrugada, en el cuarto número 06 del tercer y último piso del inmueble, también conocido como la Pensión 1393. A las seis de la mañana el fuego había sido sofocado.
Otras 16 personas sufrieron quemaduras leves y principio de asfixia por la inhalación de humo.
El subdirector de la Oficina de Seguridad, Eustorgio Márquez, adelantó que el incendio se originó por fallas en un alambrado eléctrico.
Reveló que en el lugar se encontró un cable de cobre fundido por una sobrecarga, el cual se analiza para conocer si pertenece a un aparato electrónico del cuarto 06 o es parte del sistema eléctrico del inmueble.
Márquez reveló que en el lugar del siniestro se encontró un cable de cobre fundido por una sobrecarga, el cual se analiza para conocer si pertenece a un aparato electrónico del cuarto 06 o es parte del sistema eléctrico del inmueble, que sufrió un cortocircuito.
Los cadáveres no presentaron señales de calcinación, por lo cual se concluyó que estas personas murieron por asfixia. Entre las víctimas hay un hombre y tres mujeres. Jorge González e Isabela Asfall murieron juntos en el apartamento número 01. González no estaba registrado como huésped de la pensión, la cual es propiedad de un ciudadano español.
Las otras dos mujeres no han sido identificadas y sólo se sabe que una de ellas es colombiana. Una de estas víctimas pereció en su cuarto, el 02, y la otra falleció en el pasillo.
Los infortunados quedaron acorralados en el tercer piso, debido a que el apartamento donde inició el incendio está ubicado frente a las escaleras, lo cual le imposibilitó la salida del tercer piso.
A juicio del capitán Márquez, el viejo inmueble 1393 no reúne las medidas de seguridad mínimas para un desalojo en caso de siniestros. La salida trasera está "condenada" por dos puertas de hierro, los balcones fueron sellados con bloques de arcilla y prácticamente no existen ventanas, dijo el bombero.
Aunque la pensión Tahona tiene 86 cuartos, sólo 19 están ocupados permanentemente, es decir todos los del tercer piso. La Tahona tenía unos 25 inquilinos al momento del siniestro.
Chamberlain Latouche, uno de los inquilinos sobrevivientes del tercer piso, dijo que las llamas consumieron las paredes de cartón comprimido de su cuarto, de 3 metros cuadrados.
A las 5:00 a.m. sonó la alarma de Latouche. Esta vez el despertador no solo le libró de una tardanza en su trabajo, sino también le salvó la vida.
Al levantarse, tomó la toalla y se la ciñó a la cintura. Pretendía dirigirse al baño, ubicado fuera del cuarto, pero al abrir la puerta vio las llamas y solo pudo correr hacia la calle, para salvar su vida.