Los viejos tablones ya no soportan más el paso del tiempo, las láminas de zinc más oxidadas no pueden estar y dentro de esos inmuebles aún viven cientos de familias rodeados de aguas negras, basura, malos olores y mucha pobreza.
En los corregimientos de El Chorrillo, Santa Ana, Calidonia y San Felipe unas 261 familias residen en casas condenadas, informó el director nacional de Desarrollo Social del Ministerio de Vivienda (MIVI), Elizandro Hernández.
Manifestó que los meses de verano fueron aprovechados para realizar inspecciones técnicas en los mencionados corregimientos. Este trabajo fue llevado a cabo por funcionarios del MIVI y las juntas comunales.
Para disminuir la cantidad de personas que habitan las casas condenadas, se calcula que son unas 3,620, el MIVI ha reubicado este año a cientos de familias en proyectos habitacionales y lotes.
Hernández señaló que los terrenos asignados ahora fueron originalmente otorgados a personas que no le estaban dando buen uso.
Actualmente hay 271 inmuebles entre casas condenadas, barracas, viviendas comunitarias y albergues temporales.
Respecto a los albergues el director de Desarrollo Social expresó que gobiernos anteriores abrían este tipo de viviendas y se olvidaban de las personas que iban a vivir allí, en su mayoría víctimas de desastres.
Muchos de esos lugares se han convertido en focos de infestación y en guarida de ladrones.
Dijo que el actual gobierno tiene como tarea cerrar estos albergues. "Ya hemos cerrado tres. El de Malambo y los que estaban en los gimnasios de Barraza y Santa Ana", agregó.
En El Chorrillo, Santa Ana, Calidonia y San Felipe hay unos 10 albergues los que serán cerrados el próximo año, aseguró Hernández.
También dijo que levantan un censo de los inmuebles condenados y realizan una campaña de concienciación para que los residentes de estas viviendas entiendan que deben salir de ahí.
El funcionario manifestó que muchas de estas personas viven en albergues, barracas y casas condenadas porque no quieren asumir la responsabilidad de pagar una vivienda, y "prefieren seguir viviendo en esas trampas de muerte".
A ellos les damos la oportunidad de que tomen proyectos habitacionales o lotes, a precios bajos, por lo que una persona que gane B/.150 ó B/.200 puede optar por los mismos o por lotes cuyas mensualidades están entre los B/.16 a B/.20.
Mencionó que el Estado tiene el deber de brindarle a los ciudadanos mejores viviendas, pero no mantenerlos.
QUIEREN CASA
Residentes de la barraca "La Favorita", ubicada en calle 21 El Chorrillo pidieron al MIVI que los ayude a salir del viejo inmueble, donde conviven con las aguas negras.
El señor Gregorio Castañeda manifestó que los sanitarios no funcionan por lo que debieron abrir huecos para que el excremento y la orina salieran a la calle. "Esto no es manera de vivir", expresó.
Hemos acudido ante muchas autoridades y ninguna hace nada, aseguró.
Por su parte, una habitante de calle 18 El Chorrillo, que pidió reserva del nombre indicó que ha perdido la cuenta de las veces que ha ido al Ministerio para solicitar un terreno, pero como no tengo trabajo fijo no me dan nada, dijo resignada.
Esta situación también fue mencionada por algunos residentes de Santa Ana y Calidonia, quienes aseguran que no es mucho lo que el MIVI hace para sacarlos de esos viejos inmuebles.
Cabe señalar, que la espera podría continuar, ya que en la Dirección de Desarrollo Social existen 2,000 expedientes de familias que piden una mejor vivienda.