José Luis nunca pensó que ir junto a su esposa Yolanda a pedirle una ayuda económica a su madre, para paliar la difícil situación económica que atraviesan, los dejaría sin hogar.
Así fue. José Luis Moreira, su esposa Yolanda Iglesias y sus cinco hijos, de edades escolares, quedaron sin casa, luego que un incendio ocurrido la noche del martes pasado, redujera a cenizas su pequeña vivienda de madera y todo lo que con mucho esfuerzo adquirieron.
Los afectados residían en el sector de San Fernando, en el corregimiento de Juan Díaz.
Según información de miembros del Cuerpo de Bomberos, quienes inspeccionaban el lugar, el incendió fue ocasionado por una vela que dejaron encendida en el interior de la casa.
Yolanda Iglesias manifestó que habían dejado la vela encendida, debido a que en la tarde de ese mismo día, les habían cortado la luz por morosidad y para no quedar a oscuras dejó la vela encendida, mientras visitaban a su suegra.
José Luis es conductor de taxi, pero tiene más de un mes sin trabajar debido a que tiene el vehículo dañado y el costo por la reparación es elevado, informó.
"Nosotros somos pobres, mi esposa no trabaja y tener que empezar de nuevo es muy duro para nosotros...ojalá que nos ayuden", dijo el infortunado.
El hombre visiblemente inquietó por la situación se lamentaba por haberlo perdido todo.
"Con mucho esfuerzo tenía en mi casa una nevera, estufa, equipo de sonido, ropa, útiles escolares de mis hijos y enseres; lo perdimos absolutamente todo...sólo salvamos la ropa que tenemos puesta", dijo con la mirada perdida.
Al lugar del siniestro llegó el representante del lugar, Sergio Gómez, quien se comprometió a limpiar el área y a edificar lo más pronto posible la nueva vivienda.
"El nuevo hogar lo construiremos de cemento y esperamos culminarlo lo más pronto posible", dijo el funcionario.
Por el momento le proporcionarán la alimentación y colchones a los siete damnificados. Seguidamente, derribarán lo que quedó en pie para limpiar y construir, lo que puede tener un costo de cerca de dos mil balboas.
La familia Moreira aprovechó la oportunidad para solicitar la colaboración de los panameños. Por lo pronto, solicitan alimentos enlatados, ropa, estufa, frazadas y alimentos para bebé, pues el menor de los hijos tiene seis meses de nacido.