Cerca de 2 mil 400 personas se vieron afectadas por el aguacero que provocó la crecida de los ríos y quebradas en el corregimiento de Almirante, en la provincia de Bocas del Toro.
El suministro de agua potable fue interrumpido por 24 horas, además del tránsito vehicular y la energía eléctrica.
Todo fue rápido, ya que hubo quienes salieron a la tienda y al regresar se encontraron con sus pertenencias flotando en el agua.
Los aguaceros se registraron en las cabeceras de los afluentes y bajaron en cabezas, por lo que la mayoría de las personas fueron sorprendidas.
En Almirante, la Quebrada Nigua rebasó el nivel de la calle que conduce de Changuinola hacia Almirante.
Se conoció que tres niñas y dos niños que salieron de la escuela fueron sorprendidos por la crecida cuando intentaban llegar a sus casas.
No les quedó más remedio que quedarse estáticos a orillas de la carretera hasta que Anel Araúz, director regional del IDAAN, los vio y llamó a otras autoridades.
Funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC) llegaron al lugar e intentaron llevar a los pequeños que padecían de hipotermia hasta sus casas; sin embargo, se encontraron con fuertes corrientes que ni ellos se atrevieron a seguir.
Por ello, los niños fueron llevados a las instalaciones del SINAPROC en Changuinola, donde durmieron y fueron alimentados.
En la mañana de ayer, Arturo Alvarado, director general del SINAPROC, llegó a la provincia acompañado de un contingente de colaboradores, quienes ayudaron a distribuir sacos de comida y otros enseres a quienes resultaron mayormente afectados.